lunes, 11 de julio de 2011

Fundación _todoloquetengoo_

Prefiero no llegar tocando tu piel, ni ahora, al menos un cuarto de besos,
prefiero no querer explicar por qué hago así, o asá, dejarte en la duda,
irme, solamente, desmaterializarme.

Mi personalidad. Mi adentro. Mi escudo. Mi todo.
Mi yo. Y entonces, el resultado salpica rasguños, uñas clavadas entre mi corazón y mi conciencia,
quiero irme de acá.
Quiero cambiar de estado. Quiero cambiar de vida.
Quiero cambiar de dolor. Quiero cambiar de heridas.

Me gustaría dolerme de las cosas que te duelen,
y las carencias mías dejarlas secar al sol.
Quiero que me mate tu boca, quiero romper mi dolor.

Vengadores de descensos en amor, leñadores de rama caída,
suspenso en las nubes, solamente sueños.
Palabras comunes,
predicas.
Tibiezas que de la poesía llamará al mundo,
para que en Holanda se discuta la vaquería, que Heidelberg,
que aquí o que allá.

Silencios.

Que lindo es este nuevo blog. Voy a cuidarlo a fin de no perderlo.

Hoy me traje una adolescencia, a algunas canciones que sin ella parecieran mudas,
y entonces, tengo unos cuantos motivos para caminar derecho,
porque yendo al motivo inicial, siempre me convocan,
los honores de haberme pasado de mudo, a mucho, por los hechos.

Pregonando mi nuevo lugar en el mundo,
porque simplemente es la poesía,
porque simplemente,
es todo lo que tengo.

Por eso cree lo que cree, por eso creo.

Sin Título 0005

Estaba este mediodía, mirando la pantallita,
haciendo tantas cositas, me perdí quince minutos,
con algo que yo disfruto, tanto y mucho, la poesía...
Me acordé del gran Darío, perdido lagarto verde,
me acordé y si no se pierde la palabra por el tiempo,
significa que el invierno, por más que venga y aceche,
no me va arruinar la leche, ni de un lado ni del otro.

Me sigo sintiendo el hombro, del mundo que traigo encima,
vengo a buscar una rima, la traigo aquí en la mirada,
mientras no supimos nada, anduvimos cuesta arriba...
Me mentís porque es tu forma de pasarme de costado,
me mentís porque el carajo, te parece un gran disgusto,
y es muy poco tanto insulto, para un grande descarado.

Vengo y voy con algodón porque anduve en la tiniebla,
mi pasado se lamenta del tiempo que está perdido,
pero supe que al caido se le puede dar la mano,
perdonar, es levantarlo, y reponerle la vida,
por eso es que en la poesía, me acuerdo del gran Darío,
ese loco amigo mío, que junto a José Martí,
tienen letras para mí, atesorando la aurora,
y a veces el mundo canta, cuando por dentro se llora...

Fumate la bendición...
Que te va a pegar re piola!

Entonces qué...?

Grito sordo, de repente rompen filas, miro entre aturdido y violento, entre la noche y el día,
estoy amparado por la fugacidad de las cosas que pienso mientras llevo a un hijo al colegio,
entre las mañanas con olor a mar, con oraciones de palabras y palabras muy pesadas,
que nacieron de mi pecho, que no sé de dónde vienen y no sé a dónde se van...
Me atraviesa la cultura, y sobreviene el desánimo, quién mira entonces que de verdad funciona,
quién pone la mano sobre su propia viga, y por qué me someto a cosquillear con mi paja,
quitá tus manos sucias de mi ojo. No me obligues a llamar a mi amigo.

Soy de la época de la idea rota, del pensamiento pobre, de la conducta resistente,
del insulto flaco, de la prostitución débil, he llegado arrastrando, aún no me paré.
Aún miro el globo desde el piso, aún miro a los de mi condición mentirse, observarse por sobre los hombros...
Y claro, si no tuvieran los hombros por los cuales sobre mirarse, realmente estarían a otra altura,
pero a quién le importa la nieve en este otoño, a quién le dará igual, vencer otra locura.
No todo es del demonio, no todo lo es. Hay cosas, muchas cosas, que son tuyas.

De lo malo, en los pórticos sellados, no quedó filtro posible a esa pared, festejé desde temprano conocerla,
hoy he escrito todo esto, y también pensé en usted. Voy, porque Whitman se asustó cuando aún hierve la tetera.
No soy de su costumbre, nos ignoramos, cuestiones del idioma, diferencias de tamaños, no renunciaré,
tampoco me interesa tener su billetera.

Compre tickets de primera fila para el teatro, y eso me demostrará que lo que necesita es mostrarse y no ver,
compre un auto, y eso me hará ver que se pierde de más de un alma que camina errante, perdida,
he visto en la simpleza del niño la riqueza de la tierra, sé lo que no tuve, sé que soy un poco más de otro planeta.

Qué buena resulta la elevación cultural, qué distinguido te vuelve, que soberbia, cuánto momento de dedo meñique,
cuánta solución de implacable purpurina. Todo verso. Casi todo, pero todo, todo es verso.

Me quedo con tu caricia de mano débil, de madre rota, con tu abrazo vencido gimiendo el "no puedo más",
con tu insulto, con tu carga, con tu odio, con tu reacción, con tu insolencia, damelas a mí. Dame cada cosa.
Y yo las llevaré por tí. Yo sí quiero que me duela porque doy, parece muchas veces que a vos no.
Vos tenés cuatro pesos con setenta y sos Monroe. Vos valés un numero sin letras y sos Trump.
Vos creés que Dios tiene reservados asientos sector VIP, vos sentís que sos, y no te ves ni vos.

Vos no soñás un sueño propio, estás condenado a vivir de la visión ajena.
Vos no te hacés cargo de nada, te veo como a una rata, ausentes, palabras rehmas...

El murguero trasnochado

Va un homenaje nuevo
Al murguero trasnochado
Que soñó estando despierto
Los versos de su canción
Aquel que puso el color
En los trajes y estandartes
Que le puso ritmo al baile
Y a su desfile pasión

Yo creo en ese Señor
Que partió ya hace algún tiempo
Buscando tapar agujeros
Para cuidar la salud
Que dejo un sabor amargo
De miedos y de abandonos
En los que fueron primero
y los que quedaron aun

Sin embargo en la hermosura
De esta murga el primer día
Rescata la travesura del murguero trasnochado
Que al guiño de plato y parche
Salta y gira sin parar
En la mente, los recuerdos,
Dentro mío dentro tuyo
Al fin y al cabo de todos

Como ya ha escrito una vez
Una vez de aquella esquina
Al verla pasar de lejos
Brillando en su corazón
Más quisiera agradecerle
Por cada puesta de sol
En que a la murga hizo verso
Por querer llegar primero
Por querer ser el mejor
Por llevar a lo más alto
Nuestra indudable pasión.

Por esperar los febreros
De apliques con mostacillas
Para lucir en un corso
Solo un corso en carnaval.
Lo despido así nomás
Como a Usted se que le gusta
Y NO Olvido que su escuela
Será TINTA PERMANENTE
Su nombre siempre presente
En los Ases del carnaval.