martes, 17 de abril de 2012

Sobre la Ayuda

Yo quiero ayudar.
Pero no sé.
A veces estoy ocupado.
No puedo ahora...

Ellos saben,
pero tratando de ayudar,
fueron decepcionados.
Y ya no ayudan.

A otros tantos que no les interesa,
les importa poco,
o nada.
Porque su tiempo se agota en lo sencillo.

Yo quiero ayudar.
Pero me duele.
Miro a los demás. Y me duele más.

Me duele que no ayuden los que pueden,
y que la ayuda se deba a que exista un ausente,
de parte de los deberían y que aún son los que deben.

Yo quiero ayudar, pero no importa,
porque si ayudo la jactancia me invade,
será que mi orgullo es enorme,
será que mi ego es gigante.

Por eso no ayudo a veces...
Por mi ego y mi orgullo.

Al enfrentarlos se esconden en mi voluntad,
y ejercen presión porque ellos saben...
Sí, yo sé que saben...
De donde vienen y adónde van...

(Tienen la fórmula para que nos volvamos indiferentes,
tienen la clave para que dejemos de ayudar...)

Yo quiero ayudar. Y no ayudo.
Me hago el sota delante de la necesidad,
y digo el sota, por no decir el...
desinteresado.

Yo quiero ayudar y mañana empiezo,
con la dieta, con el café, con la transformación.
Yo hablo desde la honestidad.
Y me odio al descubrirme deshonesto...

Yo hablo de la solidaridad...
Cuando la niego...

Y hablo de muchas cosas más...
Y el que habló parece que es mi ego...

Hablo del amor, hablo de la paz,
y cuando me los encuentro,
no te los doy, me los guardo me los quedo...

Hablo de lo mucho que hablan los demás.
Y es horrible. Es horrible. Es muy feo.

Hablo de la Patria, de su pueblo, y su capaz...
Y evado lo que debo...

Más vale que te ayudo...
Yo no digo que te quiero ayudar nunca más.
Más vale te ayudo, y veo...

Pero si me siento a mirar una plaza con vos como hicimos hoy,
puedo ayudar más fácil, porque puedo ayudar de nuevo...

Me volvés ayudante y capaz, porque así me volvés caballero...

Puedo entender que ayudo a los demás callado,
puedo entender que puedo ayudar dando en silencio.

Puedo entender que tu risa puede más que los misterios...
Podemos ayudar a repatriar lo repatriable, porque ayudamos al pueblo...

"... Les enfants soldats doivent être à la maison..." 
dice una señora que necesita ayuda mientras pasa,
"... Los guerreros infantiles se quieren en la patria..."
depende de la traducción,
sí así es se ayudará en la casa...

Y pido ayuda.
Porque es simplemente esencial,
y pido ayuda.
Porque sigue siendo necesaria.

Yo te quiero ayudar.
En lo que pueda.
Yo te voy a ayudar.
En lo que quieras.


Yo quiero ayudar.

Quiero
ayudar.

Ayudar.
Hasta que duermas.

lunes, 16 de abril de 2012

Sobre el desierto

Sobre el desierto, la sobriedad de su multitud de soledades,
y la negrura iluminada que parece encenderlo todo por las noches...

Caminantes, que andando los pasos ajenos hicieron camino nuevo,
marcando cicatrices de huellas por el piso ancho de la nada misma,
fomentando que el todo esperaba en el aumento de lo continuo,
porque venía lo perecedero a conquistarnos como a cobardes sin saber.

Hombres inclinados. Torcidos hacia el piso buscando el cielo,
gritando por el agua que les robaron tomando los invasores,
como sudor que desprende el suelo,
como si fuera el petróleo el motivo de esta guerra.

Quién escribe los discursos de los presidentes,
quién designa los valores en cultura de la historia,
quién resuelve los conflictos de las eras,
cómo nacen los principios de memoria...


Sobre el desierto, la sobriedad de su multitud de soledades,
y la negrura iluminada que parece encenderlo todo por las noches...

Caminantes, que andando los pasos ajenos hicieron camino nuevo,
marcando cicatrices de huellas por el piso ancho de la nada misma,
fomentando que el todo esperaba en el aumento de lo continuo,
porque venía lo perecedero a conquistarnos como a cobardes que saben.

sábado, 14 de abril de 2012

Existe. Es.

Existe la verdad, está aquí adentro...
Existe la canción, sobrevuela los edificios,
viene besando tus oídos hacedores de papel,
y tu dedo me escribe los besos que congela el presente.
Regalo que viene acomodando el futuro.

Me estrangulan un poco los abrazos que no te doy.
Me cortan las calles del organismo.
No saben por dónde salir, entonces se vuelven poesía;
protestan, se organizan, se congregan, protestan...
Y brotan como el agua de En-hacore,
para salir. Y conocerse...

Caminando por la arena,
con los pies perdidos al fondo
tengo el piso en suavidad
y digo
que lo que miro
precisamente
está distinto
y que aquello
ves...:

Existe.
Es.

No acumulando el oxígeno,
cambiando la manera,
sin puntuaciones
con errores sintácticos,
con fallas de métrica,
sin estructura.
Velozmente.
Ves...:

Existe.
Es.

Pero cambia la forma
me desespero por encontrar tu anillo arábigo,
está tu mano aquí,
no está tu rostro aquí
no quiere sopa
no quiere mate
no quiere nada.
Lo que anhela,
no tiene.
Protesta.
Se hace poesía.
Te espera.
Ves...:

Existe.
Es.

No porque digan los demás.
No.

Lo que digan que digan los demás.
Me encanta.
Todo me encanta.
Porque en cada cosa renuevo el secreto.
Y cada protesta es más grande en el corazón revuelto.

Es que la yerba está muy cara.
Y nosotros, los "peronistas" antes tomábamos mate.
Pero con este precio.
Sencillamente no podemos.
No nos alcanza.
Ves.

Existe.
Es.

Pero no sale.
Quiere salir.
Y no puede.
Este abrazo feliz que se resiente en no encontrarte.
Que tira piñas que son pulseras de nubes y encontrarte,
es la Plaza del Pueblo chiquito.
la Calle del Pueblo grande...

Con un Dios meditabundo,
consultando a la creación sus decisiones,
esperando que responda.
Porque la respuesta proviene de su conciencia.
Me tranquilizan,
tu abrazo me perdona.
Y entonces.
Alzo las manos.
Lo busco.
Y te espero...
Ves;

No dejó de existir,
mientras no estabas.
Porque lo que Existe.
Por sí mismo es lo que Es.

Aunque el Existencialismo sostenga que la existencia depende de las posibilidades de ser. Yo digo que Existe, no por lo que me hace, o puede, sino porque Es. 


Existo.
No puedo.
Pero Soy.

jueves, 12 de abril de 2012

Astromambo

Adentro de Carla hay un piano, adentro de Lautaro una guitarra,
adentro de Marcelo una fotografía,
adentro de Carla hay una calandria, adentro de Lautaro un todavía,
adentro de Marcelo hay una imagen,
y adentro, adentro mío, una poesía.

Adentro de la calle en la que viven, vive el óleo repartido entre pasteles,
vive el sueño que se atranca en la autopista, de las nubes y del cielo que les viene.
Adentro, adentro de ellos, habita la sonrisa eterna.
Se cubren de este manto de alegría.

Adentro de Marcelo se calcula, adentro de Lautaro se mambean.
Adentro de Carlita sólo cantan,
y ese canto me completa si ando afuera,
porque al verlos, o extrañarlos viene lo otro,
lo que digo, o incapaz, pienso en silencio,
si de errores se construyen los oprobios,
renunciemos, y alejémoslo del odio.

La Poesía. La Canción. El Pelo Largo.
Los Piojos, o los Rollings, qué me importa,
esta tarde volveré a cumplir los años,
no importa si es con torta o es sin torta.

Los bendigo, porque son seres audaces,
hacen arte mientras todo se congela,
y caminan porque andaban por las partes,
donde sólo llegaran los que sí vuelan.

Adentro los ví con alas. Y por eso. Carla, Marcelo y Lautaro.
Volaron a traerme esta canción.