miércoles, 30 de mayo de 2012

Te veo en la plaza - Glosa Gambeta


Patricio Marcos Piro es Comunista del Amor e hincha Lanús,
es poeta, es gordito, es gracioso, es un hermano,
sabe fútbol, sabe tango, sabe historia, sabe política, sabe amar.
Esa sabiduría última es la que lo vuelve siempre a lo primero.
Distinto de los que predican de bronca, lo que se llama de amor...
Para Marcos un escudo de honra, de poesía y de murga. Siempre en vivo.



Te veo en la plaza.
En la esquina donde alumbra la esperanza.
En el rincón del corazón
donde habitan todos los sonidos
que me contaron los viejos.


Te veo en la plaza. 
Para ponerle una caricia al dolor.
Para encontrarme con los cansados del camino, 
con los obstinados laburantes
de la alegría eterna.


Voy con mi danza chueca,
con mi renga vida. 
Afónico de cantos. 
ronco de sueños.
Silbando bajito la simple melodía
de los que le ponen el pecho a las malas
y van tiñendo de celeste y rojo
los anhelos de justicia entre las chapas 
y los pasillos de la 21.


Te veo en la plaza.
Voy bajando por Iriarte.
Jugando mí ultimo mango
Al juego de no perder,
ni ganar, ni empatar. 
El juego pibe de solo jugar.


Una fresca en lo de Mary
Para brindar por los amigos
y que la fiesta termine
con el sol de la mañana. 
En la “Flor” una caña
apura los poemas de febrero,
la impronta futbolera
y esta prosa berreta
con pupitre en la calle.


Te veo en la plaza.
Los guachos están de temprano
Pateando el foball y bailando en patas. 
Si no hay parches ellos danzan igual.
Desde el almacén lo más grandes atrasamos 
todo esperando vaya uno a saber por que.
Falta poco para la fiesta.


Esta Darío alentando los bombos en silencio. 
Desde la luna Ismael  aguanta el estandarte
en cualquier corso.
Se armo la fila!!!
En el ensayo los brazos en alto arañan el cielo, 
molestan a los santos a la hora de la siesta.
Y el diablo sabe que a la noche alguno se le va escapar.


Te veo en la plaza. 
Mas ruido mas utopía,
Ya no hay mas envase para el alma
en mi cuerpo.
Aca se juntaron todas mis quimeras.


Te veo en la plaza. 
Te veo en Barracas,
Para salir con Gambeteando…
en carnaval.



Patricio Marcos Piro
GAMBETEANDO EL EMPEDRADO


El Corazón (sociedad anónima)

Tu corazón estaba ahí, detenido en el tiempo,
mientras se lavaba la ropa los fines de semana,
y besabas con ignorancia a esporádicas compañías.


Mi corazón estuvo en la pintura despintada
de un paisaje agreste de desierto florecido,
mi corazón de hielo. Valioso corazón de finas plumas,
siempre en riesgo, como almohadón mojado.
Siempre a merced del viento.


Y viene el viento desde el sur, como impulsado por la friolera,
viento que surca el Río Gallegos, el Negro, el de la ruta vaciada,
el viento del sur con olor a preso,
el de los trabajadores, trabajados en Trelew, el que no acaricia nada,
el que no tiene otra prosa posible. Y te enfría, te gasta


te acurruca como arrinconado,


te estupefacta,


te sube.


Y viene con tu corazón arrastrando también nubes polivalentes,
sobando lomos en lomadas de humo nuevo,
como arrastrando porque no pueden caminar tanto en el cielo sin apoyo.


Te sube.
Podrías, pero, ¿subirías conmigo?.
¿Querrías?


Gentilmente considerarte, considerándome sin frutos,
para aprender a ser solamente una persona que juzga.
Sin la paciencia, en apariencia, necesaria, para considerar,
que la cosecha no traerá aparejada nuevas frutas.


Y viene mi corazón desde el hueco de Su mano inmensa.
Sostenido por la grandeza de mi Amado, del Todopoderoso,
llevando en mi cuello la toalla fresca del peso de gloria,
levantando la mirada hallada sin tinieblas,
ayudando a los que no ven para abrir sus ojos


mostrando cómo se pilotea navegando en la retina,
andando las calzadas deshabitadas para habitar,
empezando a soñar de nuevo,
recuperando la categoría perdida.


Mi corazón. Su renuevo.
Mi corazón. Su descanso.
Mi corazón. Su refrigerio.


En todo.
En las cosas elementales.
En las cuestiones simples, y en las dificultades.
En los días soleados de mí vida,
y en los días negros de las tempestades.


En el Cerro de la Rosas, en Las Leñas, o en algún calabozo.
En la multitud, en la ausencia.
En la libertad. Siempre ahora condición en libertad.



Mi corazón estuvo en la pintura despintada
de un paisaje agreste de desierto florecido,
mi corazón de hielo. Valioso corazón de finas plumas,
siempre en riesgo. Siempre a merced del viento.


¿Cómo podría vivir sin poder escribir esto que escribo...?
¿Cómo podría vivir sin las prioridades en Él...?


¿Cómo podría yo hacer si mi corazón fuese el papel...?

¿Cómo podría vivir sino me escribiera Él...?


Me preguntan por canciones de reposo.
Me consultan por motivos deshonrosos,
me estoy volviendo un pequeño que llora asustado,
te quiero, te extraño, te pienso, te amo.


Cualquiera rima.
Cualquier rima es cualquiera.
Mejor que mi corazón se guarde.
Y que tu corazón se pierda.



Gentilmente considerarte, considerándome sin frutos,
para aprender a ser solamente una persona que juzga.
Sin la paciencia, en apariencia, necesaria, para considerar,
que la cosecha no traerá aparejada nuevas frutas.