Soy feliz, no porque tenga la vida que deseo,
sino porque encontré un agua inagotable y compañera,
soy feliz, claro, porque tengo un gran amigo,
y ese es más motivo que otro tanto, y que todo lo demás.
Soy feliz ahora, porque mi corazón aprendió de sacrificios,
porque mi corazón es agua profunda, porque aún le añada, nada.
Soy feliz claro, porque me abrazo al calor inexplorable,
porque liberé mi sílaba y desenredé las palabras.
Es mucho, claro, es todo lo que pasa.
Soy feliz, porque soy libre, porque encontré la noche,
porque solté la mañana,
porque anduve en el descanso de la vida sin pantalla,
porque la primera primavera se demora,
[... porque la ausencia de la mano,
porque la mano,
mano,
débil tempestad de ausencia...]
feliz entonces, por tu boca clara,
por abrirme los ojos, porque es nuevo lo que siento,
y es más firme, y es más mío, y es ahora,
contemplar la soledad que me separa.
Es la liberación lo que trabaja denunciando tu rincón precioso.
No es mi cuerpo como la carne que no vale dos monedas,
sino el envase que de las almas, en canciones novedosas,
en sensaciones, sílaba tras sílaba, abrazo tras abrazo,
la oración. En situación verdadera.
La libertad. Es.
Ahora.
Levántate, sé feliz, amigo Lázaro. Levántate y anda.
Que no es solamente un momento de compasión,
sino que mientras vos te pudrías, era Dios en persona el que no te abandonaba,
para que cuando llegue la hora, el desconcierto enjugue lágrimas,
y la operación, se lleve a cabo, aunque sea incierta, o resulte extraña.
Soy feliz. Porque la promesa está de pie, porque la bandera está intacta.
Porque es cierto que me equivoqué.
Pero no hay mano que odie, ni intención que no repara.
La libertad está en el secreto de la recepción del regalo.
Por íntimo que suene entonces,
porque suena. Porque truena.
Porque soy feliz.
Y vale la pena contarlo.
Tengo un corazón despierto,
de amatista, de topacio,
de ónice que limpia.
La libertad.
La sordera.
Todo eso.
miércoles, 27 de julio de 2011
viernes, 15 de julio de 2011
A ella que no sé.
Has anunciado tu posición de roca, tu pared de cromo,
vengo a desengarzar los ganchos, a sobar los plomos.
De metal, bronce cálido, suena un esta vez a susurro.
Se cae. Es dulce y suave.
Es tu historia antecedente, su rincón al corazón tuyo.
Tiene las manos del arco iris, no está en Quito su correlación,
tiene las piernas de los siete colores, como el Cerro, que crece como acné del territorio,
¿qué te importó de Purmamarca?,
si a los Andes, no has dejado ni un regalo,
porque de toda tu piel el pedregullo mustío me recalca,
que al pasar saque una foto de memoria,
una foto que convenza,
de calidad probatoria.
Pero su pelo, ¡Oh, su cabello de olas frías!,
demandando que todos los arroyos, y los ríos, y los mares suenen suyos,
que al torcerse se me viene un suave infarto,
una torre de caída, la embajada,
junio nueve, marzo cuatro,
que cansancio.
Pero tan hermosa es, que ni puedo descifrar su ubicación,
no la encuentro en mi pasado, no la sé de mi presente,
hoy está dándole forma a mi futuro,
no es como yo, ni parecida, es ella.
Ella.
Sola y suave. Como un dos, ella.
Y no tiene un prejuicio, no tiene una herradura,
no sabe de victorias maquinadas, no conoce del amor, ni yo tampoco,
porque al sufrir, no ha sido el amor lo que nos ha tocado,
sino una tersa forma dulce de la muerte,
y todavía,
todavía busco vida,
hay esperanza,
no es tan difícil, no puede serlo aún.
Y es la crisis, la reforma, la sonrisa,
es la mueca que me hacés cuando te hago,
es haber lanzado solo por el mundo,
esta forma de buscarte, este llamado...
Pero no sos vos,
y ya no quiero cosas parecidas,
quiero que su verbo sea el encastre divino,
y la flor su perfume como al nardo,
y el talento de cuestiones entendidas,
y que entienda cada vez que digo algo,
que conozca cada parte de mi mismo,
y yo ella, por ahorrarme los reclamos,
que me amen de la forma que me sirva,
y que le sirva de la forma en que yo amo...
vengo a desengarzar los ganchos, a sobar los plomos.
De metal, bronce cálido, suena un esta vez a susurro.
Se cae. Es dulce y suave.
Es tu historia antecedente, su rincón al corazón tuyo.
Tiene las manos del arco iris, no está en Quito su correlación,
tiene las piernas de los siete colores, como el Cerro, que crece como acné del territorio,
¿qué te importó de Purmamarca?,
si a los Andes, no has dejado ni un regalo,
porque de toda tu piel el pedregullo mustío me recalca,
que al pasar saque una foto de memoria,
una foto que convenza,
de calidad probatoria.
Pero su pelo, ¡Oh, su cabello de olas frías!,
demandando que todos los arroyos, y los ríos, y los mares suenen suyos,
que al torcerse se me viene un suave infarto,
una torre de caída, la embajada,
junio nueve, marzo cuatro,
que cansancio.
Pero tan hermosa es, que ni puedo descifrar su ubicación,
no la encuentro en mi pasado, no la sé de mi presente,
hoy está dándole forma a mi futuro,
no es como yo, ni parecida, es ella.
Ella.
Sola y suave. Como un dos, ella.
Y no tiene un prejuicio, no tiene una herradura,
no sabe de victorias maquinadas, no conoce del amor, ni yo tampoco,
porque al sufrir, no ha sido el amor lo que nos ha tocado,
sino una tersa forma dulce de la muerte,
y todavía,
todavía busco vida,
hay esperanza,
no es tan difícil, no puede serlo aún.
Y es la crisis, la reforma, la sonrisa,
es la mueca que me hacés cuando te hago,
es haber lanzado solo por el mundo,
esta forma de buscarte, este llamado...
Pero no sos vos,
y ya no quiero cosas parecidas,
quiero que su verbo sea el encastre divino,
y la flor su perfume como al nardo,
y el talento de cuestiones entendidas,
y que entienda cada vez que digo algo,
que conozca cada parte de mi mismo,
y yo ella, por ahorrarme los reclamos,
que me amen de la forma que me sirva,
y que le sirva de la forma en que yo amo...
Sorpresa de Bienvenida
No le tengas miedo a mi caparazón de avena,
no me des la mano,
no prendas la luz.-
No pidas canciones de café con crema,
no soples al viento,
muy pocas palabras vienen hacia el Sur.
Quieren comprenderse, quieren deleitarse,
piden la poesía del andar y ver,
vuelan como hojas,
cielos otoñales,
vive Mar del Plata, antes, hoy y ayer...
Voy al comedor de la librería, saco un libro viejo, dejo el gamulán,
bocas que no tienen dientes de princesa,
ondas que no saben donde quedarán...
Quiero tu sonrisa, quiero tu mirada, quiero tu lectura, tu respiración.
Quiero las canciones, quiero las palabras, voy a tu promesa,
miro el corazón...
Cuando me desplumo se me va lo gallo,
no soy un completo,
medio miedo y vés,
pongo los acentos, comas a raudales,
vibro en los australes,
tiene amanecer...
Pinto de colores de una bienvenida,
fácil o suicida, rico al caminar,
ando por la noche sin la despedida,
miro en los bolsillos,
nada más
que dar.
Tengo una caricia de niño con beso,
traje un chocolate, causé sensación,
renuncié a la pasma de cargar con restos,
porque del arresto, me he zafado y voy...
Voy a las prisiones,
humo, Catamarca, quiebra el insolente, Misiones, y allá,
hago lo que quiero con cada palabra,
no es todo lo mucho,
no es tanto el quizás.
Caminemos libres, pisaremos hojas,
rotas plazas rojas nadarán con pan,
hoy que he trabajado, sin sudar he visto,
todo lo que es Cristo, cuando lo dejás.
Y me dió un abrazo, me pidió simpleza,
me dijo que esperé a que llegues vos,
porque la impaciencia causa el desacato,
lustro los zapatos, con la cara al sol...
Cambio de propuesta, Rusia está completa,
Vasili Kandinsky contra Superman,
gracias por prestarme estos diez minutos,
donde ví del brillo que hay en tu amistad...
no me des la mano,
no prendas la luz.-
No pidas canciones de café con crema,
no soples al viento,
muy pocas palabras vienen hacia el Sur.
Quieren comprenderse, quieren deleitarse,
piden la poesía del andar y ver,
vuelan como hojas,
cielos otoñales,
vive Mar del Plata, antes, hoy y ayer...
Voy al comedor de la librería, saco un libro viejo, dejo el gamulán,
bocas que no tienen dientes de princesa,
ondas que no saben donde quedarán...
Quiero tu sonrisa, quiero tu mirada, quiero tu lectura, tu respiración.
Quiero las canciones, quiero las palabras, voy a tu promesa,
miro el corazón...
Cuando me desplumo se me va lo gallo,
no soy un completo,
medio miedo y vés,
pongo los acentos, comas a raudales,
vibro en los australes,
tiene amanecer...
Pinto de colores de una bienvenida,
fácil o suicida, rico al caminar,
ando por la noche sin la despedida,
miro en los bolsillos,
nada más
que dar.
Tengo una caricia de niño con beso,
traje un chocolate, causé sensación,
renuncié a la pasma de cargar con restos,
porque del arresto, me he zafado y voy...
Voy a las prisiones,
humo, Catamarca, quiebra el insolente, Misiones, y allá,
hago lo que quiero con cada palabra,
no es todo lo mucho,
no es tanto el quizás.
Caminemos libres, pisaremos hojas,
rotas plazas rojas nadarán con pan,
hoy que he trabajado, sin sudar he visto,
todo lo que es Cristo, cuando lo dejás.
Y me dió un abrazo, me pidió simpleza,
me dijo que esperé a que llegues vos,
porque la impaciencia causa el desacato,
lustro los zapatos, con la cara al sol...
Cambio de propuesta, Rusia está completa,
Vasili Kandinsky contra Superman,
gracias por prestarme estos diez minutos,
donde ví del brillo que hay en tu amistad...
jueves, 14 de julio de 2011
Mate para la libertad - Un mat pour la liberté
Es metálico, su madera ha tomado gusto.
Sin hervirse; claro, sale el agua,
tiene garantías de calidad, tiene una calidez mórbida,
está quieto y cuando quiero, me besa, y yo a él, y él explota.
Voy a caminar de a poco, porque estoy descalzo,
llevo una infancia a su lado.
Desde la derecha, desde la izquierda,
desde dónde lo miremos.
Hubo una sintésis, en amistades formadas con él, formateadas así,
hubo largas horas de aprendizaje, otras de trabajo,
desilusiones, éxitos archivados, de jaques más o menos mates.
Se arrincona en el rincón Sur de la mesa, es un enlace,
y la palabra se vuelve densa, quizás perversa.
podría ser una más bien soleada.
Pero el negativismo de la fortaleza, me ha ganado.
¿Se entiende lo que digo,
es sólo pasajero esto que hago?
No lo sé. Quién hablará.
Todos opinan y duermen,
el vuelve a mi boca, yo a la de él.
Apuesto por una vida de significancia,
para que si es que existe tal sabiduria, me la den,
solamente para no sufrir, que es muy distante al sólo pasarla bien.
Pero él está ahí.
Y no le importa qué tenemos o tenés.
Él está ahí, hablando por la boca del burro,
diciendo lo que quiere y entonces,
él, que permanece, está ahí.
Acariciando las bestias dormidas,
sujetando la utopía de volverme adulto,
para que siempre calle.
Interseccionados.
En distintas maneras de besarlo.
Y no puedo dejar de sostener su mano,
porque si lo suelto cae.
Pero quiero guardar el secreto de su cadera boba,
de sus piernas aladas, de su imaginación, su historia,
y agradecerle a ustedes sanos contribuyentes.
Convencerme que lo he preparado para mí,
que lo he creado para mí,
(siempre con la ilusa idea de dártelo)
y devolver el ego estético,
en un extraño depósito de conformismo.
y eso.
Hoy es 14 de Julio.
Gracias Francia por todo lo que hiciste!
Aujourd'hui c'est le 14 juillet.
Merci la France par tout celui que tu as fait!
Sin hervirse; claro, sale el agua,
tiene garantías de calidad, tiene una calidez mórbida,
está quieto y cuando quiero, me besa, y yo a él, y él explota.
Voy a caminar de a poco, porque estoy descalzo,
llevo una infancia a su lado.
Desde la derecha, desde la izquierda,
desde dónde lo miremos.
Hubo una sintésis, en amistades formadas con él, formateadas así,
hubo largas horas de aprendizaje, otras de trabajo,
desilusiones, éxitos archivados, de jaques más o menos mates.
Se arrincona en el rincón Sur de la mesa, es un enlace,
y la palabra se vuelve densa, quizás perversa.
podría ser una más bien soleada.
Pero el negativismo de la fortaleza, me ha ganado.
¿Se entiende lo que digo,
es sólo pasajero esto que hago?
No lo sé. Quién hablará.
Todos opinan y duermen,
el vuelve a mi boca, yo a la de él.
Apuesto por una vida de significancia,
para que si es que existe tal sabiduria, me la den,
solamente para no sufrir, que es muy distante al sólo pasarla bien.
Pero él está ahí.
Y no le importa qué tenemos o tenés.
Él está ahí, hablando por la boca del burro,
diciendo lo que quiere y entonces,
él, que permanece, está ahí.
Acariciando las bestias dormidas,
sujetando la utopía de volverme adulto,
para que siempre calle.
Interseccionados.
En distintas maneras de besarlo.
Y no puedo dejar de sostener su mano,
porque si lo suelto cae.
Pero quiero guardar el secreto de su cadera boba,
de sus piernas aladas, de su imaginación, su historia,
y agradecerle a ustedes sanos contribuyentes.
Convencerme que lo he preparado para mí,
que lo he creado para mí,
(siempre con la ilusa idea de dártelo)
y devolver el ego estético,
en un extraño depósito de conformismo.
y eso.
Hoy es 14 de Julio.
Gracias Francia por todo lo que hiciste!
Aujourd'hui c'est le 14 juillet.
Merci la France par tout celui que tu as fait!
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