Ingenio de las estrellas, luz de noche,
lágrima que somete al mundo,
en este acontecer de anocheceres,
que refugian el dolor y el alarido,
de millares o minúsculas mujeres...
Sensación de que habremos elegido,
posición de la nube en la tormenta,
huele a campo, huele a viento y tiene vida,
porque vibra por vibrar con la campera,
y me llama y me grita desde lejos,
y la escucho, y me rompe no alcanzarla.
No es el tiempo del alcance y todavía,
pasa el tiempo, cuando el tiempo no me alcanza...
Y una letra que se cae sobre otra letra,
y se forman los enjambres de palabras,
y mensajes, que mensaje más mensaje,
me conservan en la absurda perspicacia.
Y el trabajo que me arrima una aventura,
de entender cómo bajo hoy de la audacia,
cuando canto más canciones que la luna,
con un nombre que me induce a una fragancia...
Y roturo dando vueltas por el campo,
formo formas que antes nunca han existido,
y resuelvo combatir este combate,
por lo pronto viene siendo entretenido...
Más que eso.
Una vida detrás de una experiencia.
Más que eso.
Una vida de fluir en la obediencia,
y hábilmente,
someter mi pensamiento a una corona,
que se sabe que no crece a los bandidos.
Necesito la poesía, racionada,
como gusto de apreciar por paladares,
entendiendo qué cocina se cocina,
conociendo qué lugar en los lugares,
y pregunto,
cuando espero mucho tiempo,
si más falta para verte y no me aburro,
porque tengo solución de soluciones,
si trabajo me adelanto a mi futuro...
Y resulta que conozco alegorías,
más retóricas,
precisas, regulares,
y la métrica me importa un, dos cominos,
y tu libro me sofoca en los pasajes.
Y te escucho y mi mano me arrebata,
y mi pecho me acumula y remolina,
se prepara cuando exhala una palabra,
y la sístole sin diámetro, asesina.
Cuando tengo una Palabra para darte.
Una lágrima se posa en el suspiro,
y resuena como el eco que de noche,
no se entiende en los cañones de los tiros...
Hacer poesía es disputar el lugar de la muerte,
que parece avanzar todos los días,
que no sabe, que no sabe y que no puede,
que no entiende y no conoce la poesía...
viernes, 6 de abril de 2012
jueves, 5 de abril de 2012
De hoy.
A la vuelta de mi casa hay un laurel,
lo miro y me acuerdo de cuando la risa,
que me entraba por los ojos,
me traspaso más allá de mis palabras...
La vereda es de baldosas negras,
y sentado de bruces, la mano toca tu pelo,
y en la inmensa pequeñez de mi tacto,
siempre estuvo tu viento en mi poesía...
Si camino por la calle, los autos y las bocinas,
me tocan señales del país que anhelo transformar,
y para transformarlo es necesario estar enamorados,
Cuando como un caramelo, media hora, me sonrojo,
porque me cae en la memoria la ficha de tu voz buena,
y se me aceleran los pulsos, como al marchar poderoso de una tropa.
Como si la bandera estuviera en juego. Casi casi.
Y voy encendiendo iglesias, permitiendo que Nadie* hable,
que Nadie* me diga lo que sueña,
que Nadie* se despierte y salga, y sea Nadie* contra todos,
y yo pelee espalda con espalda, con Nadie* enamorado.
Pero cuando Nadie* me habla las voces se me apagan,
los círcuitos se colapsan y caigo de rodillas yéndome a Damasco,
Nadie* me espera con un milagro de pronto, o con un mate,
y yo, tratando de explicarle la fórmula de otra manera de liderazgo...
Pero si huelo a pastel, y lo percibo,
o me siento y miro un poco el horizonte,
se conoce que hay que hacer lo que es debido,
y asombrarse de lo mucho que hace un monte...
La poesía más hermosa que conozco,
tiene más años que vos pero era tuya,
dice así:
"En el principio creó Dios los cielos y la tierra."
Y después continúa mucho...
Hasta la vuelta.
lo miro y me acuerdo de cuando la risa,
que me entraba por los ojos,
me traspaso más allá de mis palabras...
La vereda es de baldosas negras,
y sentado de bruces, la mano toca tu pelo,
y en la inmensa pequeñez de mi tacto,
siempre estuvo tu viento en mi poesía...
Si camino por la calle, los autos y las bocinas,
me tocan señales del país que anhelo transformar,
y para transformarlo es necesario estar enamorados,
porque
poca cosa es la vida que no sabe de amor y espera.Cuando como un caramelo, media hora, me sonrojo,
porque me cae en la memoria la ficha de tu voz buena,
y se me aceleran los pulsos, como al marchar poderoso de una tropa.
Como si la bandera estuviera en juego. Casi casi.
Y voy encendiendo iglesias, permitiendo que Nadie* hable,
que Nadie* me diga lo que sueña,
que Nadie* se despierte y salga, y sea Nadie* contra todos,
y yo pelee espalda con espalda, con Nadie* enamorado.
Pero solo.
Pero cuando Nadie* me habla las voces se me apagan,
los círcuitos se colapsan y caigo de rodillas yéndome a Damasco,
Nadie* me espera con un milagro de pronto, o con un mate,
y yo, tratando de explicarle la fórmula de otra manera de liderazgo...
Pero si huelo a pastel, y lo percibo,
o me siento y miro un poco el horizonte,
se conoce que hay que hacer lo que es debido,
y asombrarse de lo mucho que hace un monte...
La poesía más hermosa que conozco,
tiene más años que vos pero era tuya,
dice así:
"En el principio creó Dios los cielos y la tierra."
Y después continúa mucho...
Hasta la vuelta.
lunes, 2 de abril de 2012
Hagamos un trato. (Benedetti)
Quiero proponerlo como una oración de entrega, una arra,
a la belleza absoluta de los tiempos que sabemos que vienen...
Benedettí, sin puntos, ni comas, como a mí me gusta tanto...
Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
domingo, 1 de abril de 2012
A bien
Ahora escribo sobre la noche, que me encuentra esperando al día,
mediante las palabras que solamente vienen a cambiar a Bien mi vida.
Soltando perdón y Bien. Cambiarás tu vida.
Hoy me enteré que el León viene en camino. Que no se puede detener.
Entregué en sacrificio mi corazón y al estar limpio,
multitud de regalos me entregaron.
Regalos que son concebidos en lo profundo del alma.
Regalos que vienen como propiedades del espíritu.
Regalos tontos.
Regalitos.
Quizás tu sonrisa impresa en la retina para siempre.
Quizás una mano que me acomoda el pelo.
Quizá un libro, que viene a darme multitud de besos...
Quizá lo que necesité siempre...
Perdonar al tiempo.
Y con la proa encarando el vendaval que hay en la prosa,
me someto a ir buscar lo irreprensible,
y me alcanza con ser un poeta más,
ocupando de este modo en poesía como un profeta,
el derecho de mi lugar en la historia.
Clamando para que me respondan.
De rodillas para que me perdonen,
encontrando la verdad escandalosa...
Él que viene pronto, nunca se detiene para pensar otra cosa.
Haciendo el Todo en Todo, frente a lo que amo,
en inclinación de palmas,
para que una promesa de honra me bendiga,
y mi corazón se sane,
y esta salud que construye una Familia,
sea del lugar de donde proviene Todo.
Y para que todos vean como sufre,
el caudal de ahoras que llegaron tarde,
para que se rompan los que rompen rotos,
para que callarse, sea calle en calle...
Y la mente, sin tribulación y liberada.
Y el corazón, sin dolor y sin heridas.
Y el cuerpo, sin la memoria del uso.
Y la fragancia limpia sin olor al mundo...
Y completamente libre.
Enteramente en la verdad.
Así, sin corrupción y en Tu promesa.
Así, luchando siempre, viviré ahora.
mediante las palabras que solamente vienen a cambiar a Bien mi vida.
Soltando perdón y Bien. Cambiarás tu vida.
Hoy me enteré que el León viene en camino. Que no se puede detener.
Entregué en sacrificio mi corazón y al estar limpio,
multitud de regalos me entregaron.
Regalos que son concebidos en lo profundo del alma.
Regalos que vienen como propiedades del espíritu.
Regalos tontos.
Regalitos.
Quizás tu sonrisa impresa en la retina para siempre.
Quizás una mano que me acomoda el pelo.
Quizá un libro, que viene a darme multitud de besos...
Quizá lo que necesité siempre...
Perdonar al tiempo.
Y con la proa encarando el vendaval que hay en la prosa,
me someto a ir buscar lo irreprensible,
y me alcanza con ser un poeta más,
ocupando de este modo en poesía como un profeta,
el derecho de mi lugar en la historia.
Clamando para que me respondan.
De rodillas para que me perdonen,
encontrando la verdad escandalosa...
Él que viene pronto, nunca se detiene para pensar otra cosa.
Haciendo el Todo en Todo, frente a lo que amo,
en inclinación de palmas,
para que una promesa de honra me bendiga,
y mi corazón se sane,
y esta salud que construye una Familia,
sea del lugar de donde proviene Todo.
Y para que todos vean como sufre,
el caudal de ahoras que llegaron tarde,
para que se rompan los que rompen rotos,
para que callarse, sea calle en calle...
Y la mente, sin tribulación y liberada.
Y el corazón, sin dolor y sin heridas.
Y el cuerpo, sin la memoria del uso.
Y la fragancia limpia sin olor al mundo...
Y completamente libre.
Enteramente en la verdad.
Así, sin corrupción y en Tu promesa.
Así, luchando siempre, viviré ahora.
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