lunes, 9 de abril de 2012

Si fuera


Si fueras de granito entonces tendría entre mis manos una roca;
entonces te vería como deshabitada por dentro,
te admiraría desde el piso, te vería en las montañas que no vimos juntos,
te diría simplemente; ¿Dónde estás?...
Porque la multitud de piedras que hacen permanecer a la montaña,
me ven andar sin vos por este planeta tan lleno y no me reconocen...

Si fueras solamente un poco de viento, llevarías de mi soplido al otro lado,
secarías las angustias lagrimosas de otros miembros, consternados, apócopes, apocados,
vendrías empujando fragancias y olores, o camiones volando, huracanada, enojada,
o distinguida brisa para el rostro surcando lo marino, o frío de verano que refresca,
o amor que le propone al espíritu, como andar de despacio entre este soltar de vidas,
para que la multitud de vientos que me soplan sin el tuyo me detengan por ahora...

Si fueras, en tanto, el nudo de la madera, estarías viva hecha en el bosque,
o aún más viva en tu servicio mueble, trasladando las figuras del interior del árbol,
donde al pecho se abra una boca del momento de contar una historia nueva;
alternado abiertamente, dejando que todos digan y hablen, y todos sientan, o se apoyen,
para que tu resistencia crezca en los exteriores de una canción desconocida,
y se esfuerce locamente por mantenerse de pie y unida en la presencia del fuego o del viento,
sin que me hablen o me digan que no te conozco, porque te ví, hace toda mi vida...

Si aún fueras por Dios, una pieza de la melodía, que rasguido de cuerdas se harían naturalmente,
los que vienen a conocerme porque no me conocen, mientras que pretenden,
los que solamente lo pretenden, y se detienen a preguntarse las preguntas que el sonido no se hace,
sonido invisible, o aire, y ondas que navegan dando un vibrar en las espaldas;
para que los tímpanos resuenen en un eco que se mueve por las trampas de palabras,
y me pierdo, porque el sonido me aturde, y la multitud me pregunta si aún me llamo;
si soy este grito volando, si soy esta porción sin tu nombre.

Si fueras de granito entonces tendría entre mis manos una roca;
entonces te vería como deshabitada por dentro,
te admiraría desde el piso, te vería en las montañas que no vimos juntos,
te diría simplemente; ¿Dónde estás?...
Porque la multitud de piedras que hacen permanecer a la montaña,
me ven andar sin vos por este planeta tan lleno y no me reconocen...

Aún si no existieses, por si fueras, repetidamente gritaría cuánto quiebro,
porque busco la canción que no encontraste, en poesía gutural o de la tierra,
y si sólo guardo para vos una emoción, si soy simplemente una estación,
que para tus pies de siervas, conservó tu Dios, y a través de Él toda la época,
muchas veces lo que escribo es la oración, muchas veces lo que escribo es solo hierba...

¿Pero cómo me va a entender la multitud, con mis palabras,
si mi piso, que hoy es de Agua Marina me soporta,
cómo vendré a ser yo, si mi yo es el poco esto que ves...
Si hay que analizar...
Si hay que pensar...?

Pensando Pedro se hundió en las aguas,
hablando Cristo calmó la mar.

Si fueras un poco más. Si fueras.
Yo sería. Y sería. No quizás.

"Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado.
Hazme saber el camino por donde ande, porque hacia ti he elevado mi alma..."


viernes, 6 de abril de 2012

Alegoría

Ingenio de las estrellas, luz de noche,
lágrima que somete al mundo,
en este acontecer de anocheceres,
que refugian el dolor y el alarido,
de millares o minúsculas mujeres...


Sensación de que habremos elegido,
posición de la nube en la tormenta,
huele a campo, huele a viento y tiene vida,
porque vibra por vibrar con la campera,
y me llama y me grita desde lejos,
y la escucho, y me rompe no alcanzarla.
No es el tiempo del alcance y todavía,
pasa el tiempo, cuando el tiempo no me alcanza...


Y una letra que se cae sobre otra letra,
y se forman los enjambres de palabras,
y mensajes, que mensaje más mensaje,
me conservan en la absurda perspicacia.
Y el trabajo que me arrima una aventura,
de entender cómo bajo hoy de la audacia,
cuando canto más canciones que la luna,
con un nombre que me induce a una fragancia...


Y roturo dando vueltas por el campo,
formo formas que antes nunca han existido,
y resuelvo combatir este combate,
por lo pronto viene siendo entretenido...


Más que eso.
Una vida detrás de una experiencia.
Más que eso.
Una vida de fluir en la obediencia, 
y hábilmente,
someter mi pensamiento a una corona,
que se sabe que no crece a los bandidos.


Necesito la poesía, racionada,
como gusto de apreciar por paladares,
entendiendo qué cocina se cocina,
conociendo qué lugar en los lugares,
y pregunto,
cuando espero mucho tiempo,
si más falta para verte y no me aburro,
porque tengo solución de soluciones,
si trabajo me adelanto a mi futuro...


Y resulta que conozco alegorías,
más retóricas,
precisas, regulares,
y la métrica me importa un, dos cominos,
y tu libro me sofoca en los pasajes.


Y te escucho y mi mano me arrebata,
y mi pecho me acumula y remolina,
se prepara cuando exhala una palabra,
y la sístole sin diámetro, asesina.


Cuando tengo una Palabra para darte.
Una lágrima se posa en el suspiro,
y resuena como el eco que de noche,
no se entiende en los cañones de los tiros...


Hacer poesía es disputar el lugar de la muerte,
que parece avanzar todos los días,
que no sabe, que no sabe y que no puede,
que no entiende y no conoce la poesía...


















jueves, 5 de abril de 2012

De hoy.

A la vuelta de mi casa hay un laurel,
lo miro y me acuerdo de cuando la risa,
que me entraba por los ojos,
me traspaso más allá de mis palabras...

La vereda es de baldosas negras,
y sentado de bruces, la mano toca tu pelo,
y en la inmensa pequeñez de mi tacto,
siempre estuvo tu viento en mi poesía...

Si camino por la calle, los autos y las bocinas,
me tocan señales del país que anhelo transformar,
y para transformarlo es necesario estar enamorados,
porque
poca cosa es la vida que no sabe de amor y espera.

Cuando como un caramelo, media hora, me sonrojo,
porque me cae en la memoria la ficha de tu voz buena,
y se me aceleran los pulsos, como al marchar poderoso de una tropa.
Como si la bandera estuviera en juego. Casi casi.

Y voy encendiendo iglesias, permitiendo que Nadie* hable,
que Nadie* me diga lo que sueña,
que Nadie* se despierte y salga, y sea Nadie* contra todos,
y yo pelee espalda con espalda, con Nadie* enamorado.
Pero solo.

Pero cuando Nadie* me habla las voces se me apagan,
los círcuitos se colapsan y caigo de rodillas yéndome a Damasco,
Nadie* me espera con un milagro de pronto, o con un mate,
y yo, tratando de explicarle la fórmula de otra manera de liderazgo...

Pero si huelo a pastel, y lo percibo,
o me siento y miro un poco el horizonte,
se conoce que hay que hacer lo que es debido,
y asombrarse de lo mucho que hace un monte...

La poesía más hermosa que conozco,
tiene más años que vos pero era tuya,
dice así:

"En el principio creó Dios los cielos y la tierra."

Y después continúa mucho...
Hasta la vuelta.

lunes, 2 de abril de 2012

Hagamos un trato. (Benedetti)

Quiero proponerlo como una oración de entrega, una arra,
a la belleza absoluta de los tiempos que sabemos que vienen...
Benedettí, sin puntos, ni comas, como a mí me gusta tanto...


Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.