En quince minutos entra una bala y te destroza el momento,
en quince minutos por una emoción tenés un orgasmo,
en quince minutos pusiste la pava y tomás un café,
en quince minutos lavaste tus dientes, prendiste los ojos, no sé.
En quince minutos es mucho y es poco,
en quince minutos es toda una vida si cuenta el después.
En quince minutos leerme es muy flojo,
en quince minutos desaparecés.
En quince minutos se pierden fortunas, millones, o miles, o muchos,
en quince minutos se come un asado que lleva tres horas de preparación,
en quince minutos se muere un amigo por una bengala y chau rocanroll,
en quince minutos hablé con Mariano y dijo mañana, y mañana murió.
En quince minutos hace estragos un mal cálculo
en quince minutos te das por vencido
en quince minutos tenés otro parto,
en quince minutos volvés al origen.
En quince minutos las drogas te duermen
en quince minutos las drogas te matan
en quince minutos las drogas te hacen reír
en quince minutos las drogas hacen llorar a todos.
En quince minutos lo plural y lo singular se reunieron
en quince minutos serías virgen como el césped del carril del ocho,
en quince minutos serías pisoteado como el área chica
en quince minutos se pierde un partido.
En quince minutos se explica una masacre,
en quince minutos se acabaron los llantos
en quince minutos me voy.
En quince minutos nos vamos.
En quince minutos habrá mucha gente para mucho cambio,
en quince minutos dije lo que tenía para decir y luego fue suficiente,
en quince minutos me quedé callado.
En quince minutos la sorpresa o el dolor me habrán gastado.
En quince minutos, si me conocés, mandame un mensaje.
En quince minutos, es todo lo que voy a esperar desde que leas esto.
En quince minutos podés estar o podés no estar,
en quince minutos, una vez en la vida podés marcar la diferencia.
En quince minutos, llega mi momento.
En quince minutos.
miércoles, 25 de julio de 2012
jueves, 19 de julio de 2012
No me alcanza (Signatura de whatever)
Pensaba un poco mirando el rincón anegado del vidrio,
No podía dejar de pensar en el valor de lo que se ha ausentado,
que anulada la visión por las gotas de humedad
separaban lo que para sí era público de lo demás que era colectivo,
se puede plantear algo menos poético este asunto,
sólo bastaría decir: "Miró por la ventana, llovía con frío,
entonces, estaba viajando en micro..."
Claro, que...
No me alcanza.
Miró cuando le estalló la lámpara que habita en medio del iris de su ojo,
fraccionando en partes iguales al cuerpo, al alma y al espíritu,
entonces, soltó cristales blandos, diamantes emergentes, pentagramas,
se puede concluir más secamente también esta expresión,
se podría decir tan solo: "Fue tan grande su emoción,
que, mirando enamorado, rompió en llanto..."
Claro, que...
No me alcanza.
No podía dejar de pensar en el valor de lo que se ha ausentado,
con un: "hacé cómo quieras..." de siempre a primeras,
dando una idea de un abismo que es profundo y demasiado,
considerando las catorce millones de maneras que tengo para decir,
verdad, podría haber escrito: "Te necesito amiga,
extraño tus palabras, este silencio, es demasiado callado..."
Claro que...
No me alcanza.
Vertía el sorbido del anciano conocer, lubricando lentamente sus mejillas,
indígena manera de sorber, tibieza y aplomo de compañía,
cuando a la noche le faltó el sabor de tu "que vaya bien"
que también se podría haber leído en "whatever"
pero que no resuelve la indigestión que me proviene decirte en seco:
"Daría mucha tinta de mi birome, no toda, por tomar un mate con vos compañera..."
Claro, que...
Ese es el mensaje.
Pero no alcanza.
Puedo comportarme como un cobarde,
y esconderme detrás de millones de palabras complicadas,
o peor, hacerme el sencillo aparentando ser lo que no soy,
fingiendo que a mi en vos lo está tapando una fachada...
Quiero ver las fotos de tu antología,
no porque sepa dónde poner mi amor,
sino porque sabés que es lo que tengo para dar,
y entonces, como sin opción, te lo daría...
No con tibieza de pronto, sino este mucho que es tan poco singular,
que hace que las teclas bailen una rumba mientras voy y vengo,
en esta materia tan difícil que es crear, un mundo que es entre vos y yo,
que sea tan virtual; tan compañero,
que me esfuerce la mirada en penetrar
que por qué esto es todoloquetengoo...
Es amor para traidores y canallas,
es perdón para homicidas y abortivos,
es orden para los rebeldes, para los condicionados,
es libertad para los oprimidos,
es venda fresca para los que sangran,
es atención para los nunca oídos,
es la canción que mañana cantan,
aquellos a quienes nadie le cantó cuando eran niños.
Es la manta tibia que posé en mi hijo,
el abrazo duro de los que se callan,
el problema grande de los que han caído,
el sabor a barro del que se levanta,
el menguar de aquellos que han sido un ejemplo,
el pasear por barrios poco conocidos,
el andar torcido para enderezarte,
el amor que el Padre nos mandó en su Hijo...
Eso quiero que sea.
Pero claro...
No me alcanza.
Eso quiero que el planeta sea,
eso quiero desde acá darte a pensar,
no para taparte de ilusión postrera,
solamente hablarte, y después pensar...
Hablemos.
Porque el silencio es una operación muy negativa.
Tan negativa, que estoy pensando que es una idea de abajo,
y lo que viene de abajo no está bueno.
Vos sabés que quiero lo que está allá arriba.
whatever...
whatever...
Todos necesitamos ser,
por eso somos...
Cambiemos whatever
Cambiemos whatever
por we are...
miércoles, 18 de julio de 2012
Primera persona
Darío es un hombre común
cuando se levanta se mira al espejo,
piensa un poco mientras se enjuaga la cara,
sale a la calle
y quiere transformarlo todo.
Elisabeth es una mujer sencilla
cuando se levanta se dirige al baño,
se alista cuidadosamente, se maquilla y peina,
es hermosa cuando toca la calle
también desea de corazón cambiarlo todo.
Pablo es un hombre común
cuando se levanta habla con el Padre
luego de saludarse amablemente, se vuelve especial, se peina
pone en marcha su auto
y cruza la ciudad pensando en cómo hacer para trocarlo todo.
Virginia es una mujer común
al levantarse se ríe de los años, sonríe a su esposo,
dispone su corazón a enseñar lo que sabe
toma uno o dos mates
y entra en una escuela para cambiar todo.
Leandro es un hombre común
abre un ojo y luego otro, alcanzando con la mano la prótesis visual,
bosteza, taponando su boca, habla con el Santo,
luego toma su café en mucha cantidad,
y atiende en su ventanilla pensando en transformación y cambio.
Estefanía es una mujer común
está despertando en Capital, haciendo vida,
escucharía rock inglés y experimentará con sabores nuevos,
buscando qué hacer para comer,
camina por Barracas con anhelos de meta morfo y cucharadas sabor a cambio.
Germán es un hombre común
su descanso parece cambiar del suspenso al activo
permanentemente pareciera buscar algo que encuentra siempre
al despertarse, son tres cosas lo que lo despiertan
su familia, su tribu y el cambio.
Gladys es una mujer común
cuando se levanta va a la cocina,
agradeciendo el día de vida de sus hijos y nietos,
cuando amanece y el sol se deja ver por la ventana,
piensa, después de tantas cosas, en el cambio.
¿Quién de ustedes, primeras personas amadas,
habrá olvidado el por qué de su empresa?
¿Cuál es su pirámide?
¿Cuál es la virtud, la grandeza?
¿Habré sido yo?
Millón de hombres y mujeres pequeños delante de Dios,
de dolor de pecho rasgado o de alegría hermosa,
porque tenemos este corazón que no nos entra de dolor algunos días,
cuando deseamos crecer, sabiendo que en crecer radicaría el cambio.
¿Quién no piensa en la libertad de la costumbre...?
¿Quién no anhela de nosotros lo que es nuevo...?
Quién quieras que seas, no importa cómo te llames,
estés dónde estés, te pido que arranques.
Da la orden de poner en marcha. Te lo pido de corazón.
Te suplico que te muevas.
Que no te quedes.
Que no te embarres en este fango,
que des pelea.
Mañana,
cuando abrás los ojos,
pensalo bien,
pensá en tu adentro.
Pensá en tu afuera.
Quizás una madre con todo el dolor de la tierra no se conmueva,
quizás el odio le haya instalado un sistema operativo de odio,
quizás un padre no llame al hijo, un hijo no bese al padre,
pero si queda una noche, pero si sobra una estrella,
tenemos tiempo, todavía,
todavía podemos salvar a muchos
hombres y mujeres comunes,
de nuestro planeta.
Perdón si no estuve de color.
Estaba en una cueva que era un espanto.
(Los hombres no se acostumbraron a la luz del sol,
el sol se acostumbró a no quemar vivos a los hombres...)
Darío es un hombre común
cuando se levanta se mira al espejo,
piensa un poco mientras se enjuaga la cara,
sale a la calle
y quiere transformarlo todo.
Elisabeth es una mujer sencilla
cuando se levanta se dirige al baño,
se alista cuidadosamente, se maquilla y peina,
es hermosa cuando toca la calle
también desea de corazón cambiarlo todo.
Pablo es un hombre común
cuando se levanta habla con el Padre
luego de saludarse amablemente, se vuelve especial, se peina
pone en marcha su auto
y cruza la ciudad pensando en cómo hacer para trocarlo todo.
Virginia es una mujer común
al levantarse se ríe de los años, sonríe a su esposo,
dispone su corazón a enseñar lo que sabe
toma uno o dos mates
y entra en una escuela para cambiar todo.
Leandro es un hombre común
abre un ojo y luego otro, alcanzando con la mano la prótesis visual,
bosteza, taponando su boca, habla con el Santo,
luego toma su café en mucha cantidad,
y atiende en su ventanilla pensando en transformación y cambio.
Estefanía es una mujer común
está despertando en Capital, haciendo vida,
escucharía rock inglés y experimentará con sabores nuevos,
buscando qué hacer para comer,
camina por Barracas con anhelos de meta morfo y cucharadas sabor a cambio.
Germán es un hombre común
su descanso parece cambiar del suspenso al activo
permanentemente pareciera buscar algo que encuentra siempre
al despertarse, son tres cosas lo que lo despiertan
su familia, su tribu y el cambio.
Gladys es una mujer común
cuando se levanta va a la cocina,
agradeciendo el día de vida de sus hijos y nietos,
cuando amanece y el sol se deja ver por la ventana,
piensa, después de tantas cosas, en el cambio.
¿Quién de ustedes, primeras personas amadas,
habrá olvidado el por qué de su empresa?
¿Cuál es su pirámide?
¿Cuál es la virtud, la grandeza?
cuando se levanta se mira al espejo,
piensa un poco mientras se enjuaga la cara,
sale a la calle
y quiere transformarlo todo.
Elisabeth es una mujer sencilla
cuando se levanta se dirige al baño,
se alista cuidadosamente, se maquilla y peina,
es hermosa cuando toca la calle
también desea de corazón cambiarlo todo.
Pablo es un hombre común
cuando se levanta habla con el Padre
luego de saludarse amablemente, se vuelve especial, se peina
pone en marcha su auto
y cruza la ciudad pensando en cómo hacer para trocarlo todo.
Virginia es una mujer común
al levantarse se ríe de los años, sonríe a su esposo,
dispone su corazón a enseñar lo que sabe
toma uno o dos mates
y entra en una escuela para cambiar todo.
Leandro es un hombre común
abre un ojo y luego otro, alcanzando con la mano la prótesis visual,
bosteza, taponando su boca, habla con el Santo,
luego toma su café en mucha cantidad,
y atiende en su ventanilla pensando en transformación y cambio.
Estefanía es una mujer común
está despertando en Capital, haciendo vida,
escucharía rock inglés y experimentará con sabores nuevos,
buscando qué hacer para comer,
camina por Barracas con anhelos de meta morfo y cucharadas sabor a cambio.
Germán es un hombre común
su descanso parece cambiar del suspenso al activo
permanentemente pareciera buscar algo que encuentra siempre
al despertarse, son tres cosas lo que lo despiertan
su familia, su tribu y el cambio.
Gladys es una mujer común
cuando se levanta va a la cocina,
agradeciendo el día de vida de sus hijos y nietos,
cuando amanece y el sol se deja ver por la ventana,
piensa, después de tantas cosas, en el cambio.
¿Quién de ustedes, primeras personas amadas,
habrá olvidado el por qué de su empresa?
¿Cuál es su pirámide?
¿Cuál es la virtud, la grandeza?
¿Habré sido yo?
Millón de hombres y mujeres pequeños delante de Dios,
de dolor de pecho rasgado o de alegría hermosa,
porque tenemos este corazón que no nos entra de dolor algunos días,
cuando deseamos crecer, sabiendo que en crecer radicaría el cambio.
¿Quién no piensa en la libertad de la costumbre...?
¿Quién no anhela de nosotros lo que es nuevo...?
Quién quieras que seas, no importa cómo te llames,
estés dónde estés, te pido que arranques.
Da la orden de poner en marcha. Te lo pido de corazón.
Te suplico que te muevas.
Que no te quedes.
Que no te embarres en este fango,
que des pelea.
Mañana,
cuando abrás los ojos,
pensalo bien,
pensá en tu adentro.
Pensá en tu afuera.
Quizás una madre con todo el dolor de la tierra no se conmueva,
quizás el odio le haya instalado un sistema operativo de odio,
quizás un padre no llame al hijo, un hijo no bese al padre,
pero si queda una noche, pero si sobra una estrella,
tenemos tiempo, todavía,
todavía podemos salvar a muchos
hombres y mujeres comunes,
de nuestro planeta.
Perdón si no estuve de color.
Estaba en una cueva que era un espanto.
(Los hombres no se acostumbraron a la luz del sol,
el sol se acostumbró a no quemar vivos a los hombres...)
Darío es un hombre común
cuando se levanta se mira al espejo,
piensa un poco mientras se enjuaga la cara,
sale a la calle
y quiere transformarlo todo.
Elisabeth es una mujer sencilla
cuando se levanta se dirige al baño,
se alista cuidadosamente, se maquilla y peina,
es hermosa cuando toca la calle
también desea de corazón cambiarlo todo.
Pablo es un hombre común
cuando se levanta habla con el Padre
luego de saludarse amablemente, se vuelve especial, se peina
pone en marcha su auto
y cruza la ciudad pensando en cómo hacer para trocarlo todo.
Virginia es una mujer común
al levantarse se ríe de los años, sonríe a su esposo,
dispone su corazón a enseñar lo que sabe
toma uno o dos mates
y entra en una escuela para cambiar todo.
Leandro es un hombre común
abre un ojo y luego otro, alcanzando con la mano la prótesis visual,
bosteza, taponando su boca, habla con el Santo,
luego toma su café en mucha cantidad,
y atiende en su ventanilla pensando en transformación y cambio.
Estefanía es una mujer común
está despertando en Capital, haciendo vida,
escucharía rock inglés y experimentará con sabores nuevos,
buscando qué hacer para comer,
camina por Barracas con anhelos de meta morfo y cucharadas sabor a cambio.
Germán es un hombre común
su descanso parece cambiar del suspenso al activo
permanentemente pareciera buscar algo que encuentra siempre
al despertarse, son tres cosas lo que lo despiertan
su familia, su tribu y el cambio.
Gladys es una mujer común
cuando se levanta va a la cocina,
agradeciendo el día de vida de sus hijos y nietos,
cuando amanece y el sol se deja ver por la ventana,
piensa, después de tantas cosas, en el cambio.
¿Quién de ustedes, primeras personas amadas,
habrá olvidado el por qué de su empresa?
¿Cuál es su pirámide?
¿Cuál es la virtud, la grandeza?
lunes, 16 de julio de 2012
Materia muerta...
¿Qué estudia la historia que me interesa? En qué época habrán decidido traerme a la vida, por qué en ésta, y por qué es así la era, ¿qué posibilidades hay de ver la realidad de este planeta sin realidades?, ¡¿cuántas veces me habré dicho que no era para hoy lo que ayer sencillamente ya no era?!.
Quién parió el embrollo natural del tiempo, ¿por qué la raza humana se detiene y espera?, ¿a qué preguntas les responde mi alma?, ¿qué será el espíritu?, ¿a dónde está la respuesta...?, sino me pasa a mi solo, si pasa en toda la tierra...
Qué materia muerta la que quiere someterme, qué materia estúpida la que me adula, mueve sus labios intentando seducirme, y aunque me oprima, se comprime mi mano en un puño de mil siglos y se aleja dejando una estela, se me va otra idea.
Otra bengala apagada al vacío, otro grito de socorro sin respuesta...
Floto a años luz a la deriva de mi objetivo arrastrado por el viento que el universo a propuesto en su mejor chance. Es digno de ser felicitado, o es que puedo distraerme fácilmente, o dicho en primera persona, "soy tarado"...
Pero el planeta se ocupa de cosas sencillas, de la pantalla grande, de la pantalla chica, del historicismo, del academicismo, del espiritualismo, del espiritismo, del idealismo, del istmo... De las alas de colores de las aves sencillas quién se ocupa...
De la hora del fin de la pobreza, de la hora de muerte de la ignorancia, de la unidad sincera de los pueblos de la tierra, ¿es suficiente esta paz mediocre, o simplemente preferible a un estado de guerra? ¿pero la guerra emplea el fanatismo, o es simple la oración de la descarga eléctrica?...
He visto a un hombre morir.
He visto a la tierra dar un grito al infinito.
No es poesía.
No es confesión.
No es arrepentimiento.
¿Con qué estamos formando el mundo?
¿Porqué de noche permanecemos despiertos?
¿Por qué Dios no nos resuelve el acertijo? ¿Por qué permite algunas cosas? ¿Por qué no impide otras?, ¿por qué el fanatismo aleja al hombre racional, por qué el racionalismo se vuelve fanático al final desde el principio...?
Por qué una bala matará a un proyecto si al dormir se ve el final de los trayectos.
He dado un grito fugaz.
Nadie lo ha oído.
Los portones de hierro de aquella Urbe alpina,
llena de niños y niñas jugando por las praderas,
arrollados, entonces por corceles, con caballeros,
que al descender dieron voces de viva al Cristo...
Y yo, pensando desde acá,
en ese dolor que la tierra no me calma,
que Dios no me explica...
Sin preguntarme si el pasado fuere mejor, ni aún mañana,
dándole al hoy la pregunta,
prefiriendo hoy esta respuesta,
de qué imposición de golpes
se forjó la reforma de la idea...
Si no sólo es en el Libro dónde estaba tu mensaje,
sino que sos visible en cada cosa de la tierra...
¿Por qué lo quiero saber no viene nunca,
por qué la respuesta que espero nunca llega...?
Quién parió el embrollo natural del tiempo, ¿por qué la raza humana se detiene y espera?, ¿a qué preguntas les responde mi alma?, ¿qué será el espíritu?, ¿a dónde está la respuesta...?, sino me pasa a mi solo, si pasa en toda la tierra...
Qué materia muerta la que quiere someterme, qué materia estúpida la que me adula, mueve sus labios intentando seducirme, y aunque me oprima, se comprime mi mano en un puño de mil siglos y se aleja dejando una estela, se me va otra idea.
Otra bengala apagada al vacío, otro grito de socorro sin respuesta...
Floto a años luz a la deriva de mi objetivo arrastrado por el viento que el universo a propuesto en su mejor chance. Es digno de ser felicitado, o es que puedo distraerme fácilmente, o dicho en primera persona, "soy tarado"...
Pero el planeta se ocupa de cosas sencillas, de la pantalla grande, de la pantalla chica, del historicismo, del academicismo, del espiritualismo, del espiritismo, del idealismo, del istmo... De las alas de colores de las aves sencillas quién se ocupa...
De la hora del fin de la pobreza, de la hora de muerte de la ignorancia, de la unidad sincera de los pueblos de la tierra, ¿es suficiente esta paz mediocre, o simplemente preferible a un estado de guerra? ¿pero la guerra emplea el fanatismo, o es simple la oración de la descarga eléctrica?...
He visto a un hombre morir.
He visto a la tierra dar un grito al infinito.
No es poesía.
No es confesión.
No es arrepentimiento.
¿Con qué estamos formando el mundo?
¿Porqué de noche permanecemos despiertos?
¿Por qué Dios no nos resuelve el acertijo? ¿Por qué permite algunas cosas? ¿Por qué no impide otras?, ¿por qué el fanatismo aleja al hombre racional, por qué el racionalismo se vuelve fanático al final desde el principio...?
Por qué una bala matará a un proyecto si al dormir se ve el final de los trayectos.
He dado un grito fugaz.
Nadie lo ha oído.
Los portones de hierro de aquella Urbe alpina,
llena de niños y niñas jugando por las praderas,
arrollados, entonces por corceles, con caballeros,
que al descender dieron voces de viva al Cristo...
Y yo, pensando desde acá,
en ese dolor que la tierra no me calma,
que Dios no me explica...
Sin preguntarme si el pasado fuere mejor, ni aún mañana,
dándole al hoy la pregunta,
prefiriendo hoy esta respuesta,
de qué imposición de golpes
se forjó la reforma de la idea...
Si no sólo es en el Libro dónde estaba tu mensaje,
sino que sos visible en cada cosa de la tierra...
¿Por qué lo quiero saber no viene nunca,
por qué la respuesta que espero nunca llega...?
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