jueves, 14 de julio de 2011

Mate para la libertad - Un mat pour la liberté

Es metálico, su madera ha tomado gusto.
Sin hervirse; claro, sale el agua,
tiene garantías de calidad, tiene una calidez mórbida,
está quieto y cuando quiero, me besa, y yo a él, y él explota.

Voy a caminar de a poco, porque estoy descalzo,
llevo una infancia a su lado.
Desde la derecha, desde la izquierda,
desde dónde lo miremos.

Hubo una sintésis, en amistades formadas con él, formateadas así,
hubo largas horas de aprendizaje, otras de trabajo,
desilusiones, éxitos archivados, de jaques más o menos mates.

Se arrincona en el rincón Sur de la mesa, es un enlace,
y la palabra se vuelve densa, quizás perversa.
podría ser una más bien soleada.
Pero el negativismo de la fortaleza, me ha ganado.
¿Se entiende lo que digo,
es sólo pasajero esto que hago?

No lo sé. Quién hablará.

Todos opinan y duermen,
el vuelve a mi boca, yo a la de él.
Apuesto por una vida de significancia,
para que si es que existe tal sabiduria, me la den,
solamente para no sufrir, que es muy distante al sólo pasarla bien.

Pero él está ahí.
Y no le importa qué tenemos o tenés.

Él está ahí, hablando por la boca del burro,
diciendo lo que quiere y entonces,
él, que permanece, está ahí.
Acariciando las bestias dormidas,
sujetando la utopía de volverme adulto,
para que siempre calle.
Interseccionados.
En distintas maneras de besarlo.

Y no puedo dejar de sostener su mano,
porque si lo suelto cae.
Pero quiero guardar el secreto de su cadera boba,
de sus piernas aladas, de su imaginación, su historia,
y agradecerle a ustedes sanos contribuyentes.

Convencerme que lo he preparado para mí,
que lo he creado para mí,
(siempre con la ilusa idea de dártelo)
y devolver el ego estético,
en un extraño depósito de conformismo.
y eso.

Hoy es 14 de Julio.
Gracias Francia por todo lo que hiciste!

Aujourd'hui c'est le 14 juillet.
Merci la France par tout celui que tu as fait!

miércoles, 13 de julio de 2011

Sonrisa hacia la izquierda.

Te has caído dentro de los lugares en donde los permisos son la opción,
al lado mío nunca te gustó esperar, nunca quisiste alzar la mano,
quizás no era tan importante la opinión.

Te llamaba la atención mi espalda, a mi me gustaba tu cadera,
tan pretérito lo que te cuento, que un verso y otro; se guardan y se archivan,
se seleccionan, se detestan, se miran.

Al tiempo se ponen sepia como si la memoria tuviere ojos,
y estos una gelatina ámbar...

Saben todavía que al uno le falta el dos, saben claro, que es poesía,
que nada quiere escapar. Aquí, ya no tengo preguntas de verano,
ya no puedo preguntarle a la señorita.
A ella ya no le importa que yo levante la mano.

Entre sus piernas quedó mi delicada manera de leerle Dolina,
se fue bailando en una balanza perfecta, suspendida como las bailarinas de Degas,
sumergidas en mi mente, silenciadas, en tintineos.

¿Estaba enamorado?, se piensa como piensa el hombre,
no me gusta decirle tarde, prefiero decirle luego,
se asombró de oir lo dicho,
diga. ¿De verdad?

Arreciada mi costa, he puesto las maderas por sobre los postigos,
me guardo en soledad, sentado o mudo, y busco donde sabe ella,
que se ríe sutilmente hacia la izquierda,
dónde la busco a ella, por qué y ella lo sabe.

Y claro. Después de la tormenta, pondremos cable y otra lona,
daremos más apoyo a los cimientos,
y dado que la noche me convence,
es propicio, que la invite a dormir sueños.
Sin contactos. Claro.

Es una chispa de bronca la que me pegó en el ojo,
aturdiendo las más disparatadas formulaciones...

Pero ella me corrió las manos de la herida,
como quitando un envoltorio emocionada,
y me dió tanto amor de un solo golpe,
que está sano lo que ayer que sangraba en llagas...

Y el final es claro abierto como el cielo,
tiene estrellas,
sensaciones
y la luna,
ruido a olas, viento austral, rocas dispersas,
intenciones, emociones, y familias,
y si acaso, acostándote; me abrumas,
tiene plumas de zorzal,
y voz plomiza,
porque todo el mundo cambia y se me tuerce,
al fijarme que mi diestra es tu sonrisa.

De Degás

martes, 12 de julio de 2011

Mezcla

Es de mañana de nuevo, hay olor a conquistas,

es raro pensar que esto ya ha sido escrito,
me someto al descontrol, un poco, permanezco despierto,
me encuentro muy lejano de aquello que he dormido.

Me recompuse con la palabra mezcla, me sedujo la canción que generó la dicción.
Una y otra vez, repito; mezcla, de nuevo, mezcla. No puede repetirse más. Oí.

Es la piel que se contrajo buscando un dueño, una solución pasmosa,
es una mano que recorrió el todo generando el enfásis,
es una sección que no quiere permitir ser descubierta.
Es la antesala del miedo, es el amor, y después el extásis.

Desde la cama, cuando la cama es uno. Hasta la cama si es dos.
Hasta la aurora, fugitivo de todo imaginario.
Violento, descansado, sometido, descangallado.

Fluido como el tango, podrido como el queso azul,
añejado, distinguido, de etiqueta.
Y claro una mente humana,
detrás una conciencia dividida.

De repente un túnel, Sábato renegando en trámites que lo aquejan y lo alejan,
permanece la resistencia, los volúmenes altos de televisores encendidos,
y yo me estaré quedando sordo creo, porque no te escucho,
vos me hablás y me hablás, movés la boca cerca mío,
y yo,
yo no te escucho.

Pero no te sientas mal,
no es mala conducta,
es una forma de combatir al mundo.
Yo no te escucho.

Exploto desde acá, combato desde acá,
las explosiones que nacen en mi corazón,
cuando Dios golpea el metal de estas teclas,
cuando decide crear esto que se crea adentro mío,
y largarlo así, parirlo así. Visceral.
Con sangre, con sudor, con lágrimas.

Conquistador.
Soberbio.
Altivo.
Para morir. Sale a morir.
Porque para permanecer hay que morir.

Una dignidad que ni apenas conocés,
porque tu construcción es siempre la de caer bien.
Y de esa manera genuflexa, nadie es martir,
ningún potencial se libera.
Lo viejo debe morir. Nacer lo nuevo.

Así darle paso y curso a la mañana.
Asumir que uno lo único que quiere es la poesía,
y desear que no se entienda a simple vista,
sino que al repetir,
como la palabra; mezcla,
vaya apareciendo escurridiza la consigna.

No mejorará jamás aquello que no ha empeorado.

...
"La vida de los hombres se centraba en valores espirituales hoy casi en desuso, como la dignidad, el desinterés, el estoicismo del ser humano frente a la diversidad. Estos grandes valores espirituales, como la honestidad, el honor, el gusto por las cosas bien hechas, el respeto por los demás, no eran algo excepcional, se los hallaba en la mayoría de las personas." Ernesto Sábato - La Resistencia.



Paul Signac - Saint-Tropez

Los Ases del Carnaval

Te la hago corta, chiflame, traje en mano, manga corta, esperando el colectivo,
es sábado, o mejor dicho madrugada, fin del corso, estrellas del firmamento, nacidas para el domingo,
tengo el tiempo, voy de viaje, por la aureola que destrababa tu luna de febrero,
me quedé guardado, sin equivocarme, en esto de la murga, realmente yo vi al murguero...

Estaba escondido entre abrazos fugaces, que fueron alimento para el corazón herido,
canciones de carcajadas, versos alegres, noches de desaparecidos, y muchas y no una, mañanas tristes,
pero conozco las mañas, y tengo tinta todavía, en mis cartuchos,
no soy todo lo que hablo, aún escribo, pienso en vos, y no te escucho.

Late el bombo que mi glándula murguera sigue viva, tengo sangre en la memoria,
tengo lluvia, tengo calle, y fui una esquina.
Pero me quise contar el cuento que llegó después.
Y todo eso, con su gloria y con su magia, fue a la ruina...

Soy responsable de las canciones satelitales, y nunca de la voz de caramelo,
soy aquel que puso la mano sobre los naipes, y dibujo una bandera para todos,
y sé murga, quizá mucho, quizá poco.

Será momento de despedirte mi querida,
salar redonda ésta eterna herida, y no irme sin decirte que,
en tus platos, bronce vil que sangró al dedo,
y en tu pulso, mal canción acompañada y a lo bestia,
hice historia en algún lugar de la memoria,
y ahora, que todos los celulares se quedaron en silencio,
me iré para extrañarte, colgado, en la hazaña oscura de,
sentirme dueño, de tu letra, de tu voz y tu estandarte...

Y nunca pudo ser en otro lado, pronto llegará otro febrero estival,
y probablemente, en la escuela, la memoria de alguno traerá a un Guille,
que seguramente sabe, ¿De qué se tratan Los Ases del Carnaval...?