martes, 2 de agosto de 2011

Tolerancia

Tolerancia, como tolera la roca la embestida de la olas.
Buenos días, como besa el padre, como se abriga el niño,
tolerancia. Como la espuma del café torrado.
Tolerancia parida en el silencio.
Tolerancia que surge en el ponerse, que se impone a la distancia,
enjuague que dan los ojos en el sudor del alma.
Tolerancia. Enjuague de tolerancia.

Templado como el manojo de láminas de ácero,
templanza en matemática fría, en física fría, en Estambul,
templanza en tantos países que resta conocer,
templará mi corazón el camino al monte, el paso alegre,
el salto del collado, el brío, templo mi cuerpo para conocerte.

Factor riesgoso descubrir mis planes, factor desgraciado el tuyo en mi vida,
no entender las fronteras levantadas naturales,
es abrir la puerta al deseo ignoto, a todo lo horrible,
que encierra el hombre en dos centímetros apenas, en medio metro de distancia,
todas las cosas son espirituales.

Está enroscado el cable a veces, y aún, en el embrollo,
pasa sútil la energía en su va y viene,
no pierde la potencia,
no daña la calidad,
no miente.
Es cierto, hay que desenrollarlo.
Dejalo, quizás hoy no quiere ser perfecto,
quizás espera una orden,
quizás tiene otro proyecto,
quizás no es tolerante.

Temiendo claro,
que se haga una bola o un alud que nos aplaste,
con dolor de espalda canto,
porque no necesito tu forma para esto,
porque soy más que una forma.
Porque todo lo mío entra adentro de un carozo de aceituna,
y claro la dimensión se te rompe,
el aplomo se distrae,
el accidente ocurre,
antes, hubiera sido posible.
Hoy solamente son facciones lastimables.

Enderezo el carro apuesto camino de Norte claro,
acomodo mi cuello de camisa,
le pongo límites a los deseos,
pido porque sé que me escucha,
porque tengo la certeza,
insolente,
de la Fé posible.

Posible siempre.
Tolerante.
Templada.

Como un desafío

Receptiva.
Creativa.



Nuestra.

Cleto Ciocchini - Retatro de pescadores.

lunes, 1 de agosto de 2011

Cae la hoja.

Me empeño en construirte desde cero,
salgo desde el conocimiento, voy más alla.

Dí con lugares rotos y conocí los detalles.

Me amigué con el hombre que pintaba al viento,
me junté con otro que retrata al tiempo...
Me fui.
Incluí en la lista de porciones, una grande de canciones tipo Dylan,
permaneció la idea flotando en el viento.
Permaneció después de todo.
Porque era luz y sal, y rompió el templo.

Erraba el trovador.
Y yo contando las letras para llenar los vacíos.

Una mano me dió con una roca y un mar para que lo observe,
me aburrí,
me dí la media vuelta y volví a la plaza dónde comenzó la misión.
Quiero ser una parte de la mirada en el foco.
Quiero ser una rutina en la conducta del loco.
Vos.

Gemido que parió tu somatización.
Lágrima,
qué cristal ausente,
qué canción de invierno,
qué café con pocillos...

Qué digo?
Otro absurdo es. Ningúna canción remota.
Otra mano, y van, frutas secas y lamentos con escarcha.
Qué hermoso y ajeno nos es el invierno,
solos menos con un poco de calor, que ahuyenta tu necesidad de acompañarme.

Libres, claro. Pensando en hacer todo de nuevo.
Es hermoso poder contar cosas ajenas en clave,
es hermoso fundir como hierro la porción de carne,
es el epicentro de la humillación.
Es la muerte de la verdad absoluta.

Qué hermoso sol a visto mi rostro.
Qué linda letra mayúscula me mostró,
que esta viniendo la vida perfecta para nosotros.

Cae la hoja.
Y yo camino y fumo pipa con Withman,
vamos a sanar una batalla.
Que ya habremos combatido,
que la tenemos ganada.

Caen las hojas. Y era un hoja simple, distinta y cayó sola.

domingo, 31 de julio de 2011

Declaración de Fé

No es un relato que mi manto se encuentre para cocinar la ropa,
no quiero hervir las telas que cubren lo mío,

para que la cuestión poco a poco, no se te derrame,
para que no se esfume, para que no se evapore.

Serás, en tiempo y forma lo que debes ser. No más. Ni menos. Un hermano.
Eso es todo.

Él no permitirá que tu paso rompa condiciones, ni que la palma de tu mano desvíe tu curso.
Cerrará los ojos, gritará tu nombre, dará su opinión. Te va a amar.
Como nadie te ha amado nunca.
Podrías permitirme enamorarme de la idea aunque más no sea.
Algún que otro incrédulo de por ahí, dirá... ¿Sí total...?

Cada día tu paciencia me mejora, lo puedo sentir,
no es tan sólo una apariencia,
empieza desgastando las relaciones, para renovarlas,
trabaja con tus cosas, y él las deja nuevas,
es tan íntimo,
es tan privado,
que hay momentos que te sentís loco,
mirás que todo entorno a vos sigue en el tiempo,
y vos, vivís un éter, estás así,
cómo "flashando"...

Pero es más profundo el curso, es más complejo comprender los resultados,
no sólo se trata de parir los verbos, anuncia una demanda en cada predicado.
Estrofa tras estrofa, palabra tras palabras,
el mundo se te anuncia,
trabaja sobre el alma,
y el alma y la poesía,
y el alma y la apariencia,
y el alma y los dolores,
y el alma y la demencia,
y el silencio.
De pronto, todo se encoge,
la creación te celebra.

¡Santo!

Y hace, suavemente y sin forzar que te apartes.
Porque querés creer y no podés.
Porque querés entender para creer. Y me pasa.
Pero.
Es él.
Viene porque lo buscaste, llega porque lo has llamado.

Te está diciendo que nada hizo tan completo como a vos.
Que en nada puso tanto amor como en ahora.
Y el calor, suave distancia que se guarda de la temperatura.
Anuncia una trompeta.

¡Ea! Vienen los otros jóvenes, los que quieren estar sanos.
Los que quieren ser libres, los que buscan ser santos.

Y al salir, cuando se comprende lo verdaderamente histórico de todo esto,
cuando es un complejo amor el que se te relata,
cuando no se trata de entender el libro,
sino que la milonga ocurre en la vida santa.

Errar es toda la repugnancia que conozco.
Ya no puedo mentirle a mi corazón,
porque anuncia un amanecer,
con un sol tan abrazador y cercano.
Que mañana seremos nuevos hombres,
porque mañana seremos, en su tiempo, hermanos.

sábado, 30 de julio de 2011

Uno

Uno debe de tener un proyecto. Uno debe tener una meta.
Uno debe saber lo que quiere. Uno debe conocer dicha ambición.

Uno.
Uno no hace las cosas para uno.
Uno.

Uno tiene un temor bárbaro de que lo agarren entre dos, o tres, o más,
uno solo que camina, uno que llora.

Uno, solamente, uno dió algo a cambio de algo tuyo,
uno, sólo uno. Dos, ocho, sesentaycuatro no, no, esos no. Uno fue. Hubo y hay uno.
Uno, uno pidió por vos, uno, uno luchó y uno lucha.
Uno sangró. Uno fue humillado.

Uno.
No más que uno. Uno. Uno que conoció el amor, uno que lo conoce, lo concede.

Uno sabe que el amor no es un lugar, sin embargo lo busca en los lugares,
uno cree que si la casa es linda, amará a la casa, y la casa lo amará a uno,
pero la casa no es uno, sino, que es el resultado la casa de lo que uno hace. No más. Uno.

Uno escribe. Uno pinta.
Uno canta.
Uno sueña, uno se estropea.
Uno se equivoca.
Uno llora.
Uno.
Uno.
Uno mira al techo.
Uno.

Uno.

Uno cierra los ojos fuertes, piensa en una oración,
dice, "si existís hacé esto o aquello", pensando que uno, da directivas verbales a la creación.
Uno es tan estúpido que a veces cuando habla de eso,
cree embolsar en uno la razón. Uno. Uno.

Uno debería permitir que transcurra el tiempo.
Uno debería meter los pies en el río.
El cuerpo en el río.
La lepra se irá en el río.
No es la lepra de ocho, ni de treinta y siete. La lepra es de uno.

Uno sólo a veces manda un igual, uno a veces necesita explicarnos,
cómo es esto o aquello de nosotros.
Uno se sienta a escuchar. Uno se propone aprender.

Uno piensa... ¿Para que volvernos más sabios si sabemos que uno tiene los días contados,
porque que no sepamos cuándo, no significa que no transcurre la arena del reloj...?
Puntos suspensivos para uno...
En fin.
Uno.

Es duro. Uno. Sólo uno.

Uno salió de un lugar para irse a otro.
Uno salió de donde importaban cientos y miles,
para afirmar a uno.

Está en los planes ser uno.
Lo más hermoso es ser uno mismo.
La vida se pierde por ser uno mismo.

La vida es hermosa. Y a veces no es de uno.
Uno, mira el sol, todo resulta fantástico.
Puede ver el sol detrás de tamaños nubarrones invernales.
Uno tiene imaginación. Mucha.

Uno crea con una costilla a Dos,
y uno es concebido a través de la arcilla.
Uno recibe cosquillas de Dios.
Uno percibe caricias...

Uno.
Uno debería agradecer que el mayor y el anular disparen,
amor que se trastorna en palabras.
Celebrar todos aquellos unos ajenos, alegrarse,
porque uno conoció a ocho, doce a noventa y siete.
Sorprenderse.
¡Oh. Qué bueno eres! Uno. ¡Uno eres tan amable!
De uno es la gloria después de todo...

Uno busca en el cielo del sol, la presencia cenital de la luna,
uno busca amor claro, porque la rima es fácil para uno,
y es obvio, uno necesita a una.

Como prioridad, en la lista de tareas. Subrayo, me rasuro, escribo.

Uno, dos puntos, "Uno debe de tener un proyecto. Uno debe tener una meta.
Uno debe saber lo que quiere. Uno debe conocer dicha ambición."