Señor Neruda vengo a decirle algunas cosas,
las tengo atragantadas, aquí,
en el teclado.
Aquí en esta molestia.
Aquí en el sabio celo, he visto recientemente su Poema 19.
Y sabe. Haberse muerto hace unos años no lo salvará a usted de todo esto.
No tiene usted derecho a describir el todo,
no tiene usted tampoco derecho confirmado,
de hacer risa del agua, la espiga su costado,
no entiendo cómo hizo, porqué le costó tanto...
Me deja con la idea de alguna conocida,
no sé si pasa ahora la voz en penitencia,
propongo competencias, de letras que a destajo;
Usted sabe trabajo, en la grandilocuencia.
Se olvidó de la parte de que a esta niña ahora,
es mío el describirla, su oficio ha terminado,
me queda a mí el legado de andar en cada letra,
diciéndole si es muy frágil, al menos si es morena...
Me inclina a defenderla, me acerco al mediodía,
y veo que en su espalda, sútil monocromía,
me deja un verso nuestro, al menos una pista,
de verbo trapecista, que anuncia el desespero...
Hoy que vuelve la niña morena, y juega con el sol,
presuntos competentes, danzantes, como esteros,
sus versos son primeros, los míos posteriores,
los próximos mejores, grandioso compañero.
Asique le agradezco por todo su estamento,
construyo un Monumento, lo pongo en mis vitrinas,
asuntos que terminan, hermano Usted Chileno,
los tiempos no son buenos,
difieren a su esencia,
lo llamo a la existencia,
lo acerco, lo compongo,
entonces me repongo,
lo suelto, lo perdono.
Y dejo que el fluído del agua que lo trajo,
me libre del fracaso, de no seguir su huella,
lo llevo a las estrellas, usted sube, yo bajo...
lunes, 8 de agosto de 2011
La mirada que encierra el Ecuador...
Me recuesto sobre el pecho tibio de la tierra,
para apreciar la mirada que encierra el Ecuador,
ella trae la Osa Mayor en los umbrales,
en dónde se posa, claro, una nueva estrella siempre,
y otra, da lugar al resultado, mi nueva constelación.
"Pero qué atractivo tiene que no descanse en la muñeca de la Palabra,
le hablo a la cintura de la Palabra, lo que escribo fue primero escudriñado en la Palabra.
Sin deponer un deseo, sin ninguna explicación.
Para nosotros, y en primer lugar; A Dios."
Siento como la granulación de la tierra se pega finamente en mí,
percibo por el sentido; Así que, la fe es por el oír.
Le permito que elija, porque esto es solamente para ella.
Porque tengo una amistad con agua.
Tengo una amistad de tierra.
Que crezca canción de arrope, algarrobas, flor de cardos borriqueros.
No tiene segunda parte.
Yo tengo la misma cantidad de atrás de lo que espero tengamos por delante.
Es cierto. Puede ser que esté pariendo una amistad.
¿Puede ser que se combate esta noche a otro gigante?
Y no me invade ningún temor, no existe ya el dudar,
porque te doy permiso de que me guardes,
arriba del freezer te dejé el tapper.
Es blanco, y describe un forma que desplaza toda conquista de la neoingeniería,
se asoma, entre piedrillas y microbios,
y viene con total audacia como si fuera desde siempre,
rompe la naturaleza preconcebida, es poesía es cierto.
Pero mirá nuestro tallo, observá nuestra rama.
No ha sido desafiado el intelecto inteligente,
por cuestiones que atraviesan la falacia.
¿Pero no está parida de Palabra la Palabra?
¿Qué beneficio asumo en conquistarte?
Si no quiero seducir lo perdurable.
Porqué se permite que suceda, lo que ocurre en naciones fascinantes,
y no importa si faltas la navidad, porque un brindis brindarán más navidades...
Y es más fiesta comunión que lo prohibido, permitido en canción alucinante.
Despojame tu emoción. Arrancame la canción con voz grabable.
Lográ que de pronto guarde el lugar. Manteneme callado.
Sorprendeme. Callame.
Así.
.
Como si el punto fuere el germen del silencio, como si la oración no fuese escuchada,
como si no me permitiera observar que estabas sola.
Y que a mi no me sentaba bien ninguna amistad, mas que la tuya.
Permanencia en la Palabra.
Decisión en la Palabra.
Decisión observada por tu origen,
derivando del origen, las Palabras.
Primer Estado.
Me recuesto sobre el pecho tibio de la tierra,
para apreciar la mirada que encierra el Ecuador...
Flor de Cardo (Dificil pero con mariposas!)
para apreciar la mirada que encierra el Ecuador,
ella trae la Osa Mayor en los umbrales,
en dónde se posa, claro, una nueva estrella siempre,
y otra, da lugar al resultado, mi nueva constelación.
"Pero qué atractivo tiene que no descanse en la muñeca de la Palabra,
le hablo a la cintura de la Palabra, lo que escribo fue primero escudriñado en la Palabra.
Sin deponer un deseo, sin ninguna explicación.
Para nosotros, y en primer lugar; A Dios."
Siento como la granulación de la tierra se pega finamente en mí,
percibo por el sentido; Así que, la fe es por el oír.
Le permito que elija, porque esto es solamente para ella.
Porque tengo una amistad con agua.
Tengo una amistad de tierra.
Que crezca canción de arrope, algarrobas, flor de cardos borriqueros.
No tiene segunda parte.
Yo tengo la misma cantidad de atrás de lo que espero tengamos por delante.
Es cierto. Puede ser que esté pariendo una amistad.
¿Puede ser que se combate esta noche a otro gigante?
Y no me invade ningún temor, no existe ya el dudar,
porque te doy permiso de que me guardes,
arriba del freezer te dejé el tapper.
Es blanco, y describe un forma que desplaza toda conquista de la neoingeniería,
se asoma, entre piedrillas y microbios,
y viene con total audacia como si fuera desde siempre,
rompe la naturaleza preconcebida, es poesía es cierto.
Pero mirá nuestro tallo, observá nuestra rama.
No ha sido desafiado el intelecto inteligente,
por cuestiones que atraviesan la falacia.
¿Pero no está parida de Palabra la Palabra?
¿Qué beneficio asumo en conquistarte?
Si no quiero seducir lo perdurable.
Porqué se permite que suceda, lo que ocurre en naciones fascinantes,
y no importa si faltas la navidad, porque un brindis brindarán más navidades...
Y es más fiesta comunión que lo prohibido, permitido en canción alucinante.
Despojame tu emoción. Arrancame la canción con voz grabable.
Lográ que de pronto guarde el lugar. Manteneme callado.
Sorprendeme. Callame.
Así.
.
Como si el punto fuere el germen del silencio, como si la oración no fuese escuchada,
como si no me permitiera observar que estabas sola.
Y que a mi no me sentaba bien ninguna amistad, mas que la tuya.
Permanencia en la Palabra.
Decisión en la Palabra.
Decisión observada por tu origen,
derivando del origen, las Palabras.
Primer Estado.
Me recuesto sobre el pecho tibio de la tierra,
para apreciar la mirada que encierra el Ecuador...
Flor de Cardo (Dificil pero con mariposas!)
domingo, 7 de agosto de 2011
Ojalaés...
Condiciones temporales, un flequillo que derrite la nieve,
es rubia, su cabello es negro,
y acaricia su espalda,
las gotas de agua son absorvidas muy lentamente,
entonces, mi oración se perturba,
mi poesía se rompe.
Miro que el tiempo tiene cuestiones que hablan de su risa.
La rompo porque no es muy clara, se esconde, se renueva, se afana,
y Él viene, y la toma del brazo y se la lleva,
y yo miro la escena.
Ella se va volando, se vuelve fugaz, se aproxima al éxtasis,
y ese es un estado, que se sabe es inconexo y no puede permanecer unido.
Yo soy un momento de paz, soy una sonrisa con garantía de lágrima,
soy una solución para la tos, un té cuando nos prepara una trampa el frío,
una sangre humana para transferirte, un abrazo, un tapado, un amigo,
bien podrías aprender que una respuesta,
se prepara con un mensaje, la voz lo convierte en ruido...
Yo he sido transformado o de momento lo estoy siendo,
tiemblo durante la noche, tiemblo, pero no es el miedo el que lo genera,
es el huracán que me visita cuando la poesía me convierte en viento,
viento audaz,
viento limpio,
soplo viento,
cuando no me basto con diez dedos para amarlo, y mi voz lo saluda,
y tiemblo.
Tiemblo.
Tiemblo, como un padre que se acurruca en el abrazo lastimado de un hijo,
tiemblo, como la imagen cuando el llanto nos derrama.
Tiemblo, como tiembla el alma cuando se encuentra al amigo.
Tiemblo, porque desciende la ansiedad, llega la paciencia, y digo...
Digo que lo leas de nuevo.
Digo que suspires profundamente entre los puntos o las comas,
digo que no renuncies a la vida, te digo,
yo te digo que hay un Dios que nos perdona,
digo que tengo un motivo, digo que tengo memoria.
Digo...
Me tiembla la panza cuando lo digo.
Lo grito.
Lo digo.
Qué hermoso momento tu abrazo. Qué hermoso momento es un hijo.
Qué hermosa es la tarde pasando, qué hermoso vivir un domingo,
que linda es la vida, que ahora,
faltando momentos vivibles,
se sueña la Fé que faltaba,
la Fé que construye imposibles.
Ojalá que creas que un día, todo esto será de papel,
ojalá que un día vos tiembles, ojalá que un día vos digas,
ojalá que un día vos ames, ojalá que entregues tu vida.
Ojalá, Ojalá de Ojaláes,
Ojalá, Ojalá tu sonrisa...
"Un message serait beau, serait beau. Toute la création a été faite dans six jours, et le septième s'est reposé..."
es rubia, su cabello es negro,
y acaricia su espalda,
las gotas de agua son absorvidas muy lentamente,
entonces, mi oración se perturba,
mi poesía se rompe.
Miro que el tiempo tiene cuestiones que hablan de su risa.
La rompo porque no es muy clara, se esconde, se renueva, se afana,
y Él viene, y la toma del brazo y se la lleva,
y yo miro la escena.
Ella se va volando, se vuelve fugaz, se aproxima al éxtasis,
y ese es un estado, que se sabe es inconexo y no puede permanecer unido.
Yo soy un momento de paz, soy una sonrisa con garantía de lágrima,
soy una solución para la tos, un té cuando nos prepara una trampa el frío,
una sangre humana para transferirte, un abrazo, un tapado, un amigo,
bien podrías aprender que una respuesta,
se prepara con un mensaje, la voz lo convierte en ruido...
Yo he sido transformado o de momento lo estoy siendo,
tiemblo durante la noche, tiemblo, pero no es el miedo el que lo genera,
es el huracán que me visita cuando la poesía me convierte en viento,
viento audaz,
viento limpio,
soplo viento,
cuando no me basto con diez dedos para amarlo, y mi voz lo saluda,
y tiemblo.
Tiemblo.
Tiemblo, como un padre que se acurruca en el abrazo lastimado de un hijo,
tiemblo, como la imagen cuando el llanto nos derrama.
Tiemblo, como tiembla el alma cuando se encuentra al amigo.
Tiemblo, porque desciende la ansiedad, llega la paciencia, y digo...
Digo que lo leas de nuevo.
Digo que suspires profundamente entre los puntos o las comas,
digo que no renuncies a la vida, te digo,
yo te digo que hay un Dios que nos perdona,
digo que tengo un motivo, digo que tengo memoria.
Digo...
Me tiembla la panza cuando lo digo.
Lo grito.
Lo digo.
Qué hermoso momento tu abrazo. Qué hermoso momento es un hijo.
Qué hermosa es la tarde pasando, qué hermoso vivir un domingo,
que linda es la vida, que ahora,
faltando momentos vivibles,
se sueña la Fé que faltaba,
la Fé que construye imposibles.
Ojalá que creas que un día, todo esto será de papel,
ojalá que un día vos tiembles, ojalá que un día vos digas,
ojalá que un día vos ames, ojalá que entregues tu vida.
Ojalá, Ojalá de Ojaláes,
Ojalá, Ojalá tu sonrisa...
"Un message serait beau, serait beau. Toute la création a été faite dans six jours, et le septième s'est reposé..."
sábado, 6 de agosto de 2011
Crónicas ("debe ser divina entonces...")
Sos dificil, porque en estos años escuchaste todas las palabras que hay y aún,
por que por ser vos misma me diste una ilusión en un envase que puede parecer perecedero.
No quiero resultarte una emoción, no sé si tengo nafta para más,
no sé si soy real o verdadero.
Sos dificil.
Pensé que me iba a resultar más fácil menospreciar el oprobio,
combatir al miedo.
A tus manos, con siete anillos de marcar distancia, para adivinar ninguno,
con amor de tiempos que me anuncien puentes,
a razón preciosas, manos tibias, suaves, de lugar de ahora,
de canción y mezcla de rubí y topacio.
Solamente la poesía en un patín.
Dónde pongo la garganta, subo la nota, y canto,
pensé que iba a ser más fácil admirarte,
pensé que tu ilustración de muecas y facciones rosas,
me dejarían puertos de ilusión sin rocas,
que me anuncien antes, que llegando, he vuelto...
He vuelto y en tu distancia de permiso rompo,
porque soy un perro que no tiene dueño,
porque soy un árbol que nunca dió frutos,
porque tengo el tango, porque lo conozco,
porque tengo un tango, la palabra un sueño.
Y claro, mordí.
Seguro.
Puse mi boca para ver si mis labios se iban en una insolente e invernal canción y ahora,
te respeto tanto.
Me quedé tan chico a mi mismo, que ahora,
ahora busco en la inocencia,
ahora en la conducta, ahora en la conciencia.
Te doy una palabra,
y en otro lugar, más cerca nuestro.
Se da la misma.
Mientras yo dije doce, alguien dijo once,
y todo un pueblo se levantó de obreros a construir por fé,
el capítulo anterior de nuestras vidas cuando,
cuando todas nuestras vidas duraron cinco horas.
Y un igualar de apuro la construía a lo loco.
Cuando fuí un señor, por el respeto, por el amor, resultaste ser una señora,
y claro, agarro viaje y voy, y me subo al molino.
Y soplo, y un soplido de huracán, me pone en tu lugar de primavera.
Como si fueras eterna como una mariposa, imposible como la duradera.
Y te dice basta.
Basta pero nunca.
Basta pero ahora.
Y está cruda.
Y sale a chorros, y tengo la facilidad de suplicarte, que me humillo,
que es verdad, que nada y siempre, y todo o nada, o nada y solo,
tu sonrisa,
va,
a la nada,
va conquistando la luna que no ví por el momento,
la patria que auguré, que dí de a partos,
la pasión de ahora, que a las dos menos cuarto.
Yo frente a mi pared de madera,
buscándote en la primera línea,
ahora.
Ahora grito en el silencio de los tres audífonos,
un segundo más tú dónde estás...
Un segundo más el dedo enroscado como los reglones,
en un beso que guarda tu buenos días de a primero,
y es seis de agosto y seis, yo me animo a describir la crónica del cielo.
Apiru, hacedor de ladrillos,
formador de barro con que el mismo barro,
levantó paredes tan piramidales,
que hasta el nunca es cuando. Porque todo ahora.
Que mi nada es cuento. Que es poesía sola.
Y la estrella fuistes vos, sentada en el centro.
Corrida. De focos, de lugares, de perfumes.
Y no es para que lo tomes de forma literal,
porque yo soy el Mar Rojo, y vos la vara.
Yo podría dividirme para cumplir tu deseo más insospechable.
Pero antes, te daría la ocasión,
te daria la porción,
de que me mirés, entonces más después de que me hables.
Y claro.
Suena lindo.
¿O qué sé yo?
Cada cosa es la poesía impracticable.
Y estás vos, sentada, mirándome con un ojo que está lleno de lugares.
Y yo.
Te doy la espalda, en cuero, porque me voy a buscarte.
No sé.
Tengo esquinas que silbaban tu canción.
Tengo choques en la historia de tus calles.
Tengo todo sin tener ni una razón.
Tengo todas las palabras impensables...
Tengo solamente tu perdón.
Tengo solamente que me hables.
por que por ser vos misma me diste una ilusión en un envase que puede parecer perecedero.
No quiero resultarte una emoción, no sé si tengo nafta para más,
no sé si soy real o verdadero.
Sos dificil.
Pensé que me iba a resultar más fácil menospreciar el oprobio,
combatir al miedo.
A tus manos, con siete anillos de marcar distancia, para adivinar ninguno,
con amor de tiempos que me anuncien puentes,
a razón preciosas, manos tibias, suaves, de lugar de ahora,
de canción y mezcla de rubí y topacio.
Solamente la poesía en un patín.
Dónde pongo la garganta, subo la nota, y canto,
pensé que iba a ser más fácil admirarte,
pensé que tu ilustración de muecas y facciones rosas,
me dejarían puertos de ilusión sin rocas,
que me anuncien antes, que llegando, he vuelto...
He vuelto y en tu distancia de permiso rompo,
porque soy un perro que no tiene dueño,
porque soy un árbol que nunca dió frutos,
porque tengo el tango, porque lo conozco,
porque tengo un tango, la palabra un sueño.
Y claro, mordí.
Seguro.
Puse mi boca para ver si mis labios se iban en una insolente e invernal canción y ahora,
te respeto tanto.
Me quedé tan chico a mi mismo, que ahora,
ahora busco en la inocencia,
ahora en la conducta, ahora en la conciencia.
Te doy una palabra,
y en otro lugar, más cerca nuestro.
Se da la misma.
Mientras yo dije doce, alguien dijo once,
y todo un pueblo se levantó de obreros a construir por fé,
el capítulo anterior de nuestras vidas cuando,
cuando todas nuestras vidas duraron cinco horas.
Y un igualar de apuro la construía a lo loco.
Cuando fuí un señor, por el respeto, por el amor, resultaste ser una señora,
y claro, agarro viaje y voy, y me subo al molino.
Y soplo, y un soplido de huracán, me pone en tu lugar de primavera.
Como si fueras eterna como una mariposa, imposible como la duradera.
Y te dice basta.
Basta pero nunca.
Basta pero ahora.
Y está cruda.
Y sale a chorros, y tengo la facilidad de suplicarte, que me humillo,
que es verdad, que nada y siempre, y todo o nada, o nada y solo,
tu sonrisa,
va,
a la nada,
va conquistando la luna que no ví por el momento,
la patria que auguré, que dí de a partos,
la pasión de ahora, que a las dos menos cuarto.
Yo frente a mi pared de madera,
buscándote en la primera línea,
ahora.
Ahora grito en el silencio de los tres audífonos,
un segundo más tú dónde estás...
Un segundo más el dedo enroscado como los reglones,
en un beso que guarda tu buenos días de a primero,
y es seis de agosto y seis, yo me animo a describir la crónica del cielo.
Apiru, hacedor de ladrillos,
formador de barro con que el mismo barro,
levantó paredes tan piramidales,
que hasta el nunca es cuando. Porque todo ahora.
Que mi nada es cuento. Que es poesía sola.
Y la estrella fuistes vos, sentada en el centro.
Corrida. De focos, de lugares, de perfumes.
Y no es para que lo tomes de forma literal,
porque yo soy el Mar Rojo, y vos la vara.
Yo podría dividirme para cumplir tu deseo más insospechable.
Pero antes, te daría la ocasión,
te daria la porción,
de que me mirés, entonces más después de que me hables.
Y claro.
Suena lindo.
¿O qué sé yo?
Cada cosa es la poesía impracticable.
Y estás vos, sentada, mirándome con un ojo que está lleno de lugares.
Y yo.
Te doy la espalda, en cuero, porque me voy a buscarte.
No sé.
Tengo esquinas que silbaban tu canción.
Tengo choques en la historia de tus calles.
Tengo todo sin tener ni una razón.
Tengo todas las palabras impensables...
Tengo solamente tu perdón.
Tengo solamente que me hables.
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