sábado, 19 de mayo de 2012

¡Talita, kumi!

Propiedad,
decencia,
voluntad,
debates que proponen.
Resistencias.


De todas las vivencias un poco, de todas las voces un poco,
una receta, una poesía nueva,
una canción sin ritmo que se deshace a espolazos,
con la impaciencia de esperar lo mío.
Con lluvia a veces, desaconsejadamente en el cielo,
con sol, o frío. A rostro completo, pastora.
Mío.


Cómo si viniese queriéndote en el tiempo de ahora,
para ver que tus manos me busquen y me cierren el abrazo,
como el corchete o la llave de la fascinación de la matemática,
más cuadrados en superficies, con tus dificultades de niña en antes.
Estudiando. Estudiantes. Dedicadamente. Delicadamente.


De tus ojos, del perro, de las moscas, de los besos del pasado,
de los abrazos de mañana.
Porque tenés frío hoy. Y yo no estoy contigo.

Tengo unos arcos puestos en el río,
miró con alegría mi ingenio que me permite,
imaginar el puente y el océano.

Levantándote niña, despierta ahora.
"Talita, cumi".

No importándome la condición de tu alma,
sin interesarme cómo estábamos el primer día,
cuán lejos, o en qué distancia de ruta.


O sí el pensamiento me volcó.
O la vertiente.
O el agua viva, tibia,
de tus manos.
Ingrese a mí recuperándome la vida.
Discutiendo todavía,
discutiendo. Debatiendo.


Con más ganas de creer que de pensar.
Con más ganas de creer que de pensar.
Con más ganas de creer que de pensar.
Con más ganas de creer que de pensar.




Discutiendo todavía,
discutiendo. Debatiendo.
Compartiendo.

Un poco.
La paz que navega mi mente,
cuando mi corazón razona.
En aguas coloridas de sol.


Discutiendo todavía,
discutiendo. Debatiendo.


O completo cuando tu mano me conectó a tu arte.
Tus ojos al universo.
Hasta allí.



Propiedad,
decencia,
voluntad,
debates que proponen.
Resistencias.

La criatura de doce años, Yisra'el con sus doce tribus,
no está muerta, está durmiendo un sueño, una pesadilla entre las naciones,
Yahshúa vino para despertarte y decirte "Ven bajo Mi Tallit,"
que es otra interpretación a ¡Talita, kumi!"
¡No desperdicies la invitación de Yahshúa, ven a Yisra'el!




No importándome la condición de tu alma,
sin interesarme cómo estábamos el primer día,
cuán lejos, o en qué distancia de ruta.


Porque compartiremos horas de camino.
Hacia la mitad del cielo.
Hacia la plenitud de tus ojos.
Hacia Él. Sin frío en tus manos.
Sin frío en tus pies.


¡Talita, kumi!



Los derechos de esta obra pertenecen a Pablo Larrañaga.
Ha sido expresamente cedidamente por el Autor.




viernes, 18 de mayo de 2012

Whatever est!


Bello.

Whatever

Tu amistad es necesaria,
sorprendente,
cambiante,
pura,
hermosa,
llena de virtudes,
de buenos deseos,
y de tiempo por compartir.


Tu amistad es una dispensación,
una llenura,
afectiva,
efectiva,
simple,
completa,
imaginaria,
ingeniosa,
sagaz,
y vale. Vale. Vale mucho.


Tu amistad no es grandilocuente,
no necesita yuxtaposiciones,
ni dilucidarios periodísticos,
no quiere espuma,
necesita la claridad de las olas,
el sabor del mate con yuyos,
abrazos de paz,
palabras de amor.
Amistad.


Tu amistad me interesa como el viento,
quiero guardarla en mi retina como el amanecer,
protegerla como a Joaquín,
amarla como a Gladys,
entender que puse mi alma a tu disposición,
sin interlineado.
Gratuitamente.
Sin precio.
Ni condición.
Amigablemente.


Tu amistad conocerá la mía por su mano abierta.
No en la cachetada ni en el odio.
Sino en el valor de la caricia.
Y del día para no recordar,
no recordemos,
que un día existió este día.
Amiga.
Te espera un viernes hermoso.
Un viernes con alegría.


Te quiero mucho.
"whatever"





jueves, 17 de mayo de 2012

Sobre la vida y la esperanza

Entre Rubén Darío y la pared.

CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA 
(Fragmento interesante)


A José Enrique Rodó
(Dedicatoria original, qué tan importante sea. José querido.
Amigo del poeta.).





"Yo supe de dolor desde mi infancia,
mi juventud... ¿fue juventud la mía?
Sus rosas aún me dejan la fragancia...
una fragancia de melancolía...

Potro sin freno se lanzó mi instinto,
mi juventud montó potro sin freno;
iba embriagada y con puñal al cinto;
si no cayó, fué porque Dios es bueno.

En mi jardín se vió una estatua bella;
se juzgó de mármol y era carne viva;
un alma joven habitaba en ella,
sentimental, sensible, sensitiva.

Y tímida, ante el mundo, de manera
que encerrada en silencio no salía,
sino cuando en la dulce primavera
era la hora de la melodía..."



(Para que se conozcan.)

No sé dónde poner los ojos para seguir la métrica,
un arco iris es un pacto y un dibujo

no sé sí mirar en las profundidades, no sé si pagar e irme,
si esconderme a morir en esta cueva.
Si salir a dar la buena batalla.
Brindar la pelea.
Dar la pelea.

Estoy muy cansado de andar sin manta.

Me cubren los hombros las palabras del profeta,
sus besos no me tocan, sus besos me convierten en ausencia,
en Córdoba, las algarrobas dulces, y los olmos crecidos,
desquebrajan las veredas del paso en la Cañada.
Yo me acuerdo de estar sentado en esa vía.
Detenido, en movimiento o escribiendo.

Hoy me preguntan qué hago, a qué me dedico.
Soy un buscador de universos, cómo te lo cuento,
de qué forma te lo explico.

Soy educado entre los ministros de las palabras,
que me dan lo que no pudieron transformar entre ellos,
y me dicen Guillermo, esta tarea es más grande que tus hombros.
Me miran quebrarme humillado. Saben que voy a poder.
No porque yo lo sepa. Sino, porque como dice Rubén, Dios es bueno.

Estoy muy cansado de andar sin abrigo.

Por eso insisto en que si sos vos me digas.
"Soy la voz". Y si no ya no me hables.
No me confundas. No me digas nada más.
No me hables.
No hables.
Hablá.
Por favor: Si sos vos, hablá.

Porque la búsqueda nos llegó hasta acá.
El clamor genuino, el parto, el dolor es hasta acá
estoy diciéndote que tengas piedad de mi alma,
que si veo rincón en tus manos, de todo el globo,
para mi espalda le des descanso.
Que no me hagas sorber el rocío ni batir las manos.
No quiero aplaudir.

¿Es una de esas noches en las que,
nos parece,
que nada de lo que hacemos se merece un aplauso?.

Me sacudo la ceniza de los hombros. Estoy harto.

"La semilla de las ideas falsas germina y crece 
hasta convertirse en relaciones sociales
injustas y perniciosas que producen sufrimiento".

Somos de aquellos jóvenes que eligieron
tener la responsabilidad de combatirlo
hasta vencer.

 *: Vishal Mangalwadi - 
VERDAD Y TRANSFORMACIÓN - Pag.193