En el centro mío la habitación del cínico,
puerta de madera oscura envidia primeramente,
descenso caudal de muerte,
lagar que emerge musical y exclusivo.
Un vip de fiesta de plata
con platos de plata
con manteles de plata
y comida.
Servida y de fantasía.
Extraño arpegio de cuerdas de octacordio,
habilidad de las arpas,
difusión de un mensaje inteligente,
como proponiendo una altura literal y para todos,
como condicionando las elevaciones.
En un sin fin de oportunidades ajenas.
Hasta que te dormís mirando lo que no entendés,
y la noche no la entendés.
El amor no es lo que creés.
Mañana al despertarme, daré gritos
no creo que nadie me entienda,
entonces andaré solo.
Los solos no son solos de si mismos,
sino solos que sometieron la soledad ajena,
que demostraron lo irreprensible
de la indiferencia ajena
y les pusieron apodos, nombres, carteles,
y yo anduve descolgando un tiempo
pero me estoy cansando.
Estoy cansado ciertamente,
ya no quiero andar de pie y entre los claros,
haciendo que hago lo que no hago porque quiero,
tu obediencia absoluta es el regalo más lindo,
más entero.
Dentro de muchos años, cuando este material tenga sus alas,
y el desempollar lo lleve a las regiones para lo que fue creado,
veré si es cierto el destino de Moreno,
ya veré si es real el "otro lado".
Mientras tanto me quedo con el cínico,
a veces discutiendo,
a veces callados.
A veces sonrientes,
y siempre, enojados.
Estoy enojado.
Con la madre que estructura las situaciones,
con el modelo de país,
y con tu odiosa manía de comerte las uñas.
Porque son las cosas simples
las que complican las grandes,
por eso un poco de levadura
leuda toda la masa.
viernes, 8 de junio de 2012
jueves, 7 de junio de 2012
Hoy no estuvo bueno, mañana será otro día (Protesta)
Hoy no estuvo bueno, mañana será otro día,
hoy no dejó de pedir la niña que ayer pedía,
hoy no dejó de ser golpeada la mujer vecina,
hoy no pasó la basura a tiempo y la bolsa rota,
se desparramó por la vereda,
pero pude sonreír,
aún,
como viendo bañarse mi sociedad de indiferencia.
La niña de la plazita que no sueña porque la arrebataron,
y entonces la usan a diario diferentes individuos,
llora desconsolada en su cama, si es que aún la tiene,
porque de nuevo le sale sangre y no entiende el por qué.
Es un ardor que le remata la infancia,
que no tiene cura,
y yo, pensando en la película del cable visión,
afortunado, pero indiferente.
Un joven se toma un gramo más,
se corta la nariz y le sangra,
se endurece, se auto fascina,
se mira en el espejo del baño.
Cada noche lo aniquila un poco más,
satanás no es tan sutil, su pared es polvo preso,
su estrategia está llena de cocaína.
Se flagela la paternidad, la madre se olvidó hace mucho,
el dolor no le duele, no se habla.
La adicción se lo come. Come un jueves,
y Yo que ahora ya no me lastimo,
me encierro a curarme en la Caja de Pandora,
mi vida no está mejorando, es cierto,
soy indiferente, es perfecta,
es poco lo que empeora.
Pongo en el muro de la red social,
el número de emergencias,
porque esta noche volverá a hacer frío.
Se me detienen las manos al escribir.
Siento verguenza, de querer llorar,
pienso en las consecuencias posibles,
de mis actos en la eternidad.
Si habiendo visto todo esto,
simplemente fui un poeta.
Si no me metí en el barrio a caminar,
porque quise auto complacerme abiertamente,
masturbando mi ego chico.
Haciéndolo crecer. Volviéndolo perenne.
Confrontado a mi generación,
llamo y grito,
nadie me oye.
Entonces como a nadie le interesa
me peleo con el único que queda.
¡Oírme bien!
Amado Dios, no quiero ver más a mi pueblo sufrir.
No hay militancia política que solucione estos problemas,
porque este extraño tumor se magnifica,
lo vuelvo a analizar
y entre las sombras me opera,
y se vuelve una metástasis el cáncer,
regándose de muerte por donde se pasea.
Tantas ocupaciones se dieron cita,
y el capital, astuto,
segundo y parte de la multinacional diabólica,
simbolizó el amanecer de los cadáveres
que palabra a palabra desaparecen,
haciendo que el sistema, funcional,
se levante y ande.
Pero, yo no estoy de acuerdo.
No me parece.
Cuál es la motivación del hombre.
Porque el dólar reemplazó a tu dolor,
porque el confort te inauguró en el corazón un shopping,
porque mi voz no despierta en vos un movimiento de cambio.
¿Dónde quedaron los Ernestos Guevaras, dónde están hoy los revolucionarios?
Por qué me duermo con la sensación de que la madera de la cruz,
es una réplica de una cruz original que está escondida,
como si estuvieran dando una marca trucha,
que suple apenas el amor de lo que creo que es la identidad.
Por qué me duele sentir esta oración.
Tendrá razón el que acusa señalando con el dedo,
no lo pintó ya Goya, de esto no hablaba el tal Lutero,
no conmovió este estado a los funcionarios que funcionaron,
pero siendo tan reales, los fusilaron o mutilaron por buenos.
¿No quiere usted leer mi poesía y creer que soy un estúpido?
No puede hacerme ese favor.
No quiere reducirme a un apasionado vertical.
¿Usted no pensará que a mi me interesa más su visita,
que su corazón, no es cierto?
Mire que yo festejo a los que llegan,
pero festejo porque es con el mensaje con que llego.
Será que no habremos sentido nunca nada.
Será que fue mentira
también
la ejecución de solidaridad.
Pero la solidaridad, no es una traición de la inerme vida humana,
te preocupa no hablarnos después de esto.
Quédate tranquilo. Yo tampoco quiero hacer nada.
Desatentadamente,
me interesa tres pepinos en este momento
mi motivación humana.
Me extiendo hacia delante y veo,
soñando mi sueños de hombre libre,
la verdadera libertad creada,
me sonríe el niño que vi enfermo,
me acaricia la niña que fue violada,
pasa el basurero a la hora exacta,
oro con el bombo en una plaza,
alzo los brazos al cielo,
tengo otro diseño,
otra Palabra.
Celebro en Malcom X tu ignorancia,
celebro tu indiferencia,
y uso la Fe.
Fe que no tenía y ahora tengo.
Fe que conocí en vivo mientras la veo.
Me abrazo a los sueños que soñé de niño,
porque son los sueños que me llevarán a tiempo.
Me abrazo a los sueños que me ha dado Cristo,
porque son los sueños para el cumplimiento...
hoy no dejó de pedir la niña que ayer pedía,
hoy no dejó de ser golpeada la mujer vecina,
hoy no pasó la basura a tiempo y la bolsa rota,
se desparramó por la vereda,
pero pude sonreír,
aún,
como viendo bañarse mi sociedad de indiferencia.
La niña de la plazita que no sueña porque la arrebataron,
y entonces la usan a diario diferentes individuos,
llora desconsolada en su cama, si es que aún la tiene,
porque de nuevo le sale sangre y no entiende el por qué.
Es un ardor que le remata la infancia,
que no tiene cura,
y yo, pensando en la película del cable visión,
afortunado, pero indiferente.
Un joven se toma un gramo más,
se corta la nariz y le sangra,
se endurece, se auto fascina,
se mira en el espejo del baño.
Cada noche lo aniquila un poco más,
satanás no es tan sutil, su pared es polvo preso,
su estrategia está llena de cocaína.
Se flagela la paternidad, la madre se olvidó hace mucho,
el dolor no le duele, no se habla.
La adicción se lo come. Come un jueves,
y Yo que ahora ya no me lastimo,
me encierro a curarme en la Caja de Pandora,
mi vida no está mejorando, es cierto,
soy indiferente, es perfecta,
es poco lo que empeora.
Pongo en el muro de la red social,
el número de emergencias,
porque esta noche volverá a hacer frío.
Se me detienen las manos al escribir.
Siento verguenza, de querer llorar,
pienso en las consecuencias posibles,
de mis actos en la eternidad.
Si habiendo visto todo esto,
simplemente fui un poeta.
Si no me metí en el barrio a caminar,
porque quise auto complacerme abiertamente,
masturbando mi ego chico.
Haciéndolo crecer. Volviéndolo perenne.
Confrontado a mi generación,
llamo y grito,
nadie me oye.
Entonces como a nadie le interesa
me peleo con el único que queda.
¡Oírme bien!
Amado Dios, no quiero ver más a mi pueblo sufrir.
No hay militancia política que solucione estos problemas,
porque este extraño tumor se magnifica,
lo vuelvo a analizar
y entre las sombras me opera,
y se vuelve una metástasis el cáncer,
regándose de muerte por donde se pasea.
Tantas ocupaciones se dieron cita,
y el capital, astuto,
segundo y parte de la multinacional diabólica,
simbolizó el amanecer de los cadáveres
que palabra a palabra desaparecen,
haciendo que el sistema, funcional,
se levante y ande.
Pero, yo no estoy de acuerdo.
No me parece.
Cuál es la motivación del hombre.
Porque el dólar reemplazó a tu dolor,
porque el confort te inauguró en el corazón un shopping,
porque mi voz no despierta en vos un movimiento de cambio.
¿Dónde quedaron los Ernestos Guevaras, dónde están hoy los revolucionarios?
Por qué me duermo con la sensación de que la madera de la cruz,
es una réplica de una cruz original que está escondida,
como si estuvieran dando una marca trucha,
que suple apenas el amor de lo que creo que es la identidad.
Por qué me duele sentir esta oración.
Tendrá razón el que acusa señalando con el dedo,
no lo pintó ya Goya, de esto no hablaba el tal Lutero,
no conmovió este estado a los funcionarios que funcionaron,
pero siendo tan reales, los fusilaron o mutilaron por buenos.
¿No quiere usted leer mi poesía y creer que soy un estúpido?
No puede hacerme ese favor.
No quiere reducirme a un apasionado vertical.
¿Usted no pensará que a mi me interesa más su visita,
que su corazón, no es cierto?
Mire que yo festejo a los que llegan,
pero festejo porque es con el mensaje con que llego.
Será que no habremos sentido nunca nada.
Será que fue mentira
también
la ejecución de solidaridad.
Pero la solidaridad, no es una traición de la inerme vida humana,
te preocupa no hablarnos después de esto.
Quédate tranquilo. Yo tampoco quiero hacer nada.
Desatentadamente,
me interesa tres pepinos en este momento
mi motivación humana.
Me extiendo hacia delante y veo,
soñando mi sueños de hombre libre,
la verdadera libertad creada,
me sonríe el niño que vi enfermo,
me acaricia la niña que fue violada,
pasa el basurero a la hora exacta,
oro con el bombo en una plaza,
alzo los brazos al cielo,
tengo otro diseño,
otra Palabra.
Celebro en Malcom X tu ignorancia,
celebro tu indiferencia,
y uso la Fe.
Fe que no tenía y ahora tengo.
Fe que conocí en vivo mientras la veo.
Me abrazo a los sueños que soñé de niño,
porque son los sueños que me llevarán a tiempo.
Me abrazo a los sueños que me ha dado Cristo,
porque son los sueños para el cumplimiento...
miércoles, 6 de junio de 2012
365
No se puede decir que has cambiado de forma,
seguís igual, pensativo, dispuesto, servicial
enigmático, inclemente, imparcial,
real, fugaz, perezoso,
tu mano derecha anhela un cuaderno,
un birome sencilla
mientras el mundo que te rodea compra oro.
Si hubieran sentido lo que yo sentí
viendo la montaña de dientes de oro
del pueblo hebreo en Auschwitz-Birkenau,
comprarías el pan y lo darías,
tendrías puestos los ojos en el perdón
como máxime valor de tu mercado.
Pero claro. El perdón no se vende,
se obtiene desde el cielo o no se obtiene.
Es un regalo. Es demasiado más valioso
que el sistema de las cosas que perecen.
Pero al detenerme frente a mis trescientas sesenta y cinco posibilidades,
cada una, en la fila de lo que voy a perder sin ganar,
sin capacidad de discutir qué pasó que ya no están,
sin ventanillas ni atención al cliente,
mi vida toma un valor significante,
y la tuya, lo mismo.
Pasa el tiempo.
Cuando clamo.
Porque doy. Pidiendo.
Al odio que le tomé al sistema y su rechazo,
poco de lugar que dejó la puerta en la ciudad,
donde las cintas que nadie habló son repartidas,
y el que tiene oídos para oír, simuló que no oía.
Viento. Porque el oro no convenció a mis ojos,
no te contrato. Te resisto y te hecho,
no te ato, te la pego desatado,
yendo al frente en este loco mano a mano.
seguís igual, pensativo, dispuesto, servicial
enigmático, inclemente, imparcial,
real, fugaz, perezoso,
tu mano derecha anhela un cuaderno,
un birome sencilla
mientras el mundo que te rodea compra oro.
Si hubieran sentido lo que yo sentí
viendo la montaña de dientes de oro
del pueblo hebreo en Auschwitz-Birkenau,
comprarías el pan y lo darías,
tendrías puestos los ojos en el perdón
como máxime valor de tu mercado.
Pero claro. El perdón no se vende,
se obtiene desde el cielo o no se obtiene.
Es un regalo. Es demasiado más valioso
que el sistema de las cosas que perecen.
Pero al detenerme frente a mis trescientas sesenta y cinco posibilidades,
cada una, en la fila de lo que voy a perder sin ganar,
sin capacidad de discutir qué pasó que ya no están,
sin ventanillas ni atención al cliente,
mi vida toma un valor significante,
y la tuya, lo mismo.
Pasa el tiempo.
El tiempo se nos pasa.
Cuando al cerrar los ojos,
te tomás de mi mano,
y mi voz persuasiva, cansada, satisfecha
suelte palabras como humo de una pipa,
habré dicho suficientes,
buenas noches, buenos días,
no erres.
te tomás de mi mano,
y mi voz persuasiva, cansada, satisfecha
suelte palabras como humo de una pipa,
habré dicho suficientes,
buenas noches, buenos días,
no erres.
Hermano mío, no erres.
Te hablo como Santiago habló a mis ojos.
Te lo pido con amor que es el depósito de mi fe.
Esta vez no erres.
Te hablo como Santiago habló a mis ojos.
Te lo pido con amor que es el depósito de mi fe.
Esta vez no erres.
Porque el que erra, a conciencia de su error repite historias,
el que erra renuncia al derecho de la paz,
el que erra deliberadamente no sólo está errando.
Está muriendo de a poco. Se está matando.
el que erra renuncia al derecho de la paz,
el que erra deliberadamente no sólo está errando.
Está muriendo de a poco. Se está matando.
Luego vienen aquellos que estiman conveniente este retraso,
y la naturaleza se observa sin Dios,
inusual, agresiva, desolada.
Hasta que alguien se conmueve.
Hasta que alguien se quiebra y ora.
Pero vos.
y la naturaleza se observa sin Dios,
inusual, agresiva, desolada.
Hasta que alguien se conmueve.
Hasta que alguien se quiebra y ora.
Pero vos.
Eternamente siempre tu mirada de presente,
sos todo lo que tengo.
Vos sos yo. Entrando y saliendo por mis delaciones,
encontrándome doblado.
sos todo lo que tengo.
Vos sos yo. Entrando y saliendo por mis delaciones,
encontrándome doblado.
Al abrazo que anunció mi odio al mercado.
A la piña de violencia tonta que en este sistema
en el que trabajo sin encajar,
en el que como sin alimentarme,
en donde la lucha de país en Patria me extenúa,
en donde a veces parece que siento que Dios no ayuda,
ni a los que madrugan.
A la piña de violencia tonta que en este sistema
en el que trabajo sin encajar,
en el que como sin alimentarme,
en donde la lucha de país en Patria me extenúa,
en donde a veces parece que siento que Dios no ayuda,
ni a los que madrugan.
Cuando clamo.
Porque doy. Pidiendo.
Al odio que le tomé al sistema y su rechazo,
poco de lugar que dejó la puerta en la ciudad,
donde las cintas que nadie habló son repartidas,
y el que tiene oídos para oír, simuló que no oía.
Viento. Porque el oro no convenció a mis ojos,
no te contrato. Te resisto y te hecho,
no te ato, te la pego desatado,
yendo al frente en este loco mano a mano.
En la libertad del pueblo hebreo,
del día después,
floreció mi pueblo desaparecido,
mañana,
en mis trescientas sesenta y cinco
oportunidades perdidas,
redimidas y multiplicadas...
del día después,
floreció mi pueblo desaparecido,
mañana,
en mis trescientas sesenta y cinco
oportunidades perdidas,
redimidas y multiplicadas...
En un extraño golpe de la vía que me salvó la ropa,
hubo cambio de atención y me vi ileso.
hubo cambio de atención y me vi ileso.
Si hubieran sentido lo que yo sentí
viendo la montaña de dientes de oro
del pueblo hebreo en Auschwitz-Birkenau,
comprarías el pan y lo darías,
tendrías puestos los ojos en el perdón
como máxime valor de tu mercado.
viendo la montaña de dientes de oro
del pueblo hebreo en Auschwitz-Birkenau,
comprarías el pan y lo darías,
tendrías puestos los ojos en el perdón
como máxime valor de tu mercado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
