Seguimos, por muchos motivos.
martes, 31 de julio de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
Equilibrio
Vino a visitarme el equilibrio y yo no estaba
trabajó dándole forma a mí energía,
luz que a veces se apagaba
luz que a veces se encendía
estaba el equilibrio de la cordura
con el pensamiento desordenado del hombre triste
verdad que a veces nos salió oscura
verdad que a veces no descubriste
pero estaba el equilibrio adentro mío,
mi lado que estaba muerto, y mi lado que estaba vivo,
y yo me moría un poco,
y a veces estaba vivo...
Se sentó como un jugador de fútbol en el piso de laja sucio
haciendo contra fuerza con los dedos de los pies hacia los muslos
trabándose la postura, sin balancearse
mirándome con lástima, a mí, al brillante desequilibrado
poesía que hace propenso de locura a los despiertos,
poesía que ocupa en arte al corazón de algunos desocupados.
Invierto el rol, le pido que se acerque a besarme los labios cortajeados,
ella es él, yo soy yo, aquellos son nosotros y nosotros finalmente ellos
suelta la bocanada de humo y se arrima
se lanza en vuelo cortado, besa las nubes, se agita
rompe el esquema, se contrae,
desaparece.
Balance de justicia de palabras duras,
vocación oscura la de los exhortadores,
prefiero besar al enfermo que pedirle a Dios que se mejore,
pero el efecto, la causa y la reacción, el equilibrio,
la concreción, la coherencia,
la paz.
La espalda de una persona,
la contra cara de la felicidad
el puño cerrado, la mano abierta
el sol bañado de lluvia en una mañana mas
el juego interminable de la vida
el desmembrarse de los imperios de otrora
la realidad que no me llama y no me dice
dale querido, ya es hora
no quiero no puedo no tengo
quiero puedo tengo
hago
más o menos
equilibrio.
Amé las cosas del daño elegante
mis misiles fueron fuegos artificiales
y la chimenea de la fábrica de color
cerró sus puertas.
Declaró quiebre intencional con muerte en las protestas
y el silencio de los carneros de siempre de mi corazón
bloqueó las puertas
permaneciendo en situación de toma.
Invadiendo como siempre,
los sectores débiles.
Debería hacer algo un poco más sustancioso en mi vida
que dormir y despertar,
que soñar y escribir,
que pensar y cambiar.
Debería vivir mi vida con equilibrio,
de blanco a negro mil grises,
de negro a blanco,
¿qué dices?
trabajó dándole forma a mí energía,
luz que a veces se apagaba
luz que a veces se encendía
estaba el equilibrio de la cordura
con el pensamiento desordenado del hombre triste
verdad que a veces nos salió oscura
verdad que a veces no descubriste
pero estaba el equilibrio adentro mío,
mi lado que estaba muerto, y mi lado que estaba vivo,
y yo me moría un poco,
y a veces estaba vivo...
Se sentó como un jugador de fútbol en el piso de laja sucio
haciendo contra fuerza con los dedos de los pies hacia los muslos
trabándose la postura, sin balancearse
mirándome con lástima, a mí, al brillante desequilibrado
poesía que hace propenso de locura a los despiertos,
poesía que ocupa en arte al corazón de algunos desocupados.
Invierto el rol, le pido que se acerque a besarme los labios cortajeados,
ella es él, yo soy yo, aquellos son nosotros y nosotros finalmente ellos
suelta la bocanada de humo y se arrima
se lanza en vuelo cortado, besa las nubes, se agita
rompe el esquema, se contrae,
desaparece.
Balance de justicia de palabras duras,
vocación oscura la de los exhortadores,
prefiero besar al enfermo que pedirle a Dios que se mejore,
pero el efecto, la causa y la reacción, el equilibrio,
la concreción, la coherencia,
la paz.
La espalda de una persona,
la contra cara de la felicidad
el puño cerrado, la mano abierta
el sol bañado de lluvia en una mañana mas
el juego interminable de la vida
el desmembrarse de los imperios de otrora
la realidad que no me llama y no me dice
dale querido, ya es hora
no quiero no puedo no tengo
quiero puedo tengo
hago
más o menos
equilibrio.
Amé las cosas del daño elegante
mis misiles fueron fuegos artificiales
y la chimenea de la fábrica de color
cerró sus puertas.
Declaró quiebre intencional con muerte en las protestas
y el silencio de los carneros de siempre de mi corazón
bloqueó las puertas
permaneciendo en situación de toma.
Invadiendo como siempre,
los sectores débiles.
Debería hacer algo un poco más sustancioso en mi vida
que dormir y despertar,
que soñar y escribir,
que pensar y cambiar.
Debería vivir mi vida con equilibrio,
de blanco a negro mil grises,
de negro a blanco,
¿qué dices?
domingo, 29 de julio de 2012
Nobleza Piccardo
Daban vueltas entorno a un nombre,
una vuelta a lo primero,
luego dos, y así, hasta noventa y cuatro,
trazaba una línea y calculaba,
quizás le parecía mala la convocatoria,
quizás pensó que evitarían el estúpido registro de la fotografía...
Él antes de partir, ya lo sabía,
inclusive creo, antes de nacer, ya se sabía...
Debían conocerse,
debían aprender a leer y a escribir en compañía
Tenía un morral colorido lleno de papel tamaño a4,
porque en esos días, la escuela era el planisferio,
tu mano era mi esperanza y mi brújula,
y tu amistad significaba más que todo lo que tenía.
Eludió siempre el registro de la fotografía.
Hoy que no te tengo en ningún lado,
a veces cierro los ojos y me voy a tu sonrisa.
En Hipólito Yrigoyen al tres mil ya se sabía,
se hablaba de un talento pequeño, de un niño que tenía dolor aquí y allá,
y que sólo se calmaba cuando el dolor se escribía.
Eludiendo siempre quemarnos con una fotografía.
Hoy quisiera tener una, siete, dos, o muchas.
Y decirte, contigo estuve por aquí y por allá.
En una calle por Congreso, en un abrazo en un departamento,
en la luz del Obelisco de la gigante Capital.
Hemos sido únicos, porque entre los muchos que nos querrán leer,
yo sé dónde encontrarte y vos también sabés en dónde me podés ver.
Cerrás los ojos y nos volvemos a ver.
Yo veo las zapatillas de lona y el jean celeste claro,
veo el pelo recogido, y un aro, veo un anillo de muchas alianzas,
veo la pantalla del chat del año noventa y siete,
veo los lunares y las dudas,
veo la paciencia, la espera y la ayuda,
veo una bufanda, veo una murga,
veo tres estrellas, veo la experiencia,
te veo a vos, esa sos vos,
inmaterial y maravillosa,
y ahora desconocida.
Todavía a veces te veo a vos.
En el mate, que lleva siete u ocho años sin respuesta ni cebadura,
en este cambio de yerba que el destino nos alarga,
en esta página que viene ser como la puerta de regreso a la vida,
en este lugar que sin corriente eléctrica ya no funcionaría,
en este abrazo agazapado que me encierra el pecho,
en esta línea de texto libre sin estructura gramatical,
en este momento en que mis palabras son bombas de mortero al cielo,
reclamando de una vez y para siempre gritarte con algún enojo:
¿Por qué te fuiste tan lejos? ¿Por qué te fuiste tan lejos...?
Y en el silencio de la noche, con el frío, porque nos faltó el sol,
con el reloj que espera a que saqués un Camel o un Lucky,
o que mejor me digas: "Vení, vamos al patio que nos vamos a reír..."
vos y yo, amigos desde siempre y de mil momentos más, humeando,
como si hubiéramos sido responsables de la escritura del código humano
del desarrollo de la vida misma en el entorno de la amistad...
Le daré mil vueltas más a tu nombre,
para encerrarme en mi mundo,
la voz en tu realidad,
y que nos quedemos lejos,
a veces solos, sí es mejor;
y en paz.
En abundante Paz.
Eludió siempre el registro de la fotografía.
Hoy que no te tengo en ningún lado,
a veces cierro los ojos y me voy a tu sonrisa.
A veces cerrás los ojos y por dentro los abrías.
Con el abrazo que me faltó te abrazaría esta tarde.
Te extraño amiga.
Te extraño mucho.
una vuelta a lo primero,
luego dos, y así, hasta noventa y cuatro,
trazaba una línea y calculaba,
quizás le parecía mala la convocatoria,
quizás pensó que evitarían el estúpido registro de la fotografía...
Él antes de partir, ya lo sabía,
inclusive creo, antes de nacer, ya se sabía...
Debían conocerse,
debían aprender a leer y a escribir en compañía
Tenía un morral colorido lleno de papel tamaño a4,
porque en esos días, la escuela era el planisferio,
tu mano era mi esperanza y mi brújula,
y tu amistad significaba más que todo lo que tenía.
Eludió siempre el registro de la fotografía.
Hoy que no te tengo en ningún lado,
a veces cierro los ojos y me voy a tu sonrisa.
En Hipólito Yrigoyen al tres mil ya se sabía,
se hablaba de un talento pequeño, de un niño que tenía dolor aquí y allá,
y que sólo se calmaba cuando el dolor se escribía.
Eludiendo siempre quemarnos con una fotografía.
Hoy quisiera tener una, siete, dos, o muchas.
Y decirte, contigo estuve por aquí y por allá.
En una calle por Congreso, en un abrazo en un departamento,
en la luz del Obelisco de la gigante Capital.
Hemos sido únicos, porque entre los muchos que nos querrán leer,
yo sé dónde encontrarte y vos también sabés en dónde me podés ver.
Cerrás los ojos y nos volvemos a ver.
Yo veo las zapatillas de lona y el jean celeste claro,
veo el pelo recogido, y un aro, veo un anillo de muchas alianzas,
veo la pantalla del chat del año noventa y siete,
veo los lunares y las dudas,
veo la paciencia, la espera y la ayuda,
veo una bufanda, veo una murga,
veo tres estrellas, veo la experiencia,
te veo a vos, esa sos vos,
inmaterial y maravillosa,
y ahora desconocida.
Todavía a veces te veo a vos.
En el mate, que lleva siete u ocho años sin respuesta ni cebadura,
en este cambio de yerba que el destino nos alarga,
en esta página que viene ser como la puerta de regreso a la vida,
en este lugar que sin corriente eléctrica ya no funcionaría,
en este abrazo agazapado que me encierra el pecho,
en esta línea de texto libre sin estructura gramatical,
en este momento en que mis palabras son bombas de mortero al cielo,
reclamando de una vez y para siempre gritarte con algún enojo:
¿Por qué te fuiste tan lejos? ¿Por qué te fuiste tan lejos...?
Y en el silencio de la noche, con el frío, porque nos faltó el sol,
con el reloj que espera a que saqués un Camel o un Lucky,
o que mejor me digas: "Vení, vamos al patio que nos vamos a reír..."
vos y yo, amigos desde siempre y de mil momentos más, humeando,
como si hubiéramos sido responsables de la escritura del código humano
del desarrollo de la vida misma en el entorno de la amistad...
Le daré mil vueltas más a tu nombre,
para encerrarme en mi mundo,
la voz en tu realidad,
y que nos quedemos lejos,
a veces solos, sí es mejor;
y en paz.
En abundante Paz.
Eludió siempre el registro de la fotografía.
Hoy que no te tengo en ningún lado,
a veces cierro los ojos y me voy a tu sonrisa.
A veces cerrás los ojos y por dentro los abrías.
Con el abrazo que me faltó te abrazaría esta tarde.
Te extraño amiga.
Te extraño mucho.
viernes, 27 de julio de 2012
Tiempos para el viento.
Se dio cuenta que estaba vivo porque soñaba,
más no con sueños de los sueños que se duermen,
sino con los sueños que todavía mantienen las escaleras al cielo,
las grandes sogas para escalar nubes, de aquellas personas que escalan
hay un límite de imaginación, hay una frontera verdadera,
quizás el sobrepasarla hará parir con más dolor
quizás violarla hará que el pavor se imparta en la partera,
y que en el momento de la fuerza nadie tome la mano o sople o calme,
y la vida de un brote nuevo, se extravié. O peor, se pierda.
En Medellín, Colombia una persona conocida llora algunas veces por la noche,
en tanto en Santiago de Cuba, el reflejo del sol de Caribe desconocido
quema la piel de los últimos guerreros honrados que vio el siglo,
en Neuquén, Argentina, una buena madre cuida de sus hermosos hijos,
y entonces, soñar es un elemento cubierto de facilidades.
El sueño invade el Universo,
la pasión de vida sopla con sonrisa.
Me esperan aquí y allá no,
y la comodidad no me deja salir de este teclado,
el tintineo repiqueteante de las células en teclas dispara una melodía,
el qwerty se me vuelve un piano, el ritmo se hace armonía,
y yo que sueño despierto los sueños que no tenía.
Porque estoy vivo, porque estoy soñando
lo viví en poesía.
¿A qué le temo...? ¿A la eternidad...?
¿Cómo termina mi vida, cómo le hago un final perfecto
a esta cosa tan voraz que quieren que compre algunos parricidas...?
No me interesa que los nuevos términos me invadan,
y el cincel del arte emerja en cuestiones técnicas,
no me interesa el por qué está libre el asesino,
sé que la muerte llega, sé que a veces se aproxima...
Sé que viene con su capa negra,
que me observa como a su comida,
sé que cumple para Dios horarios,
que no entienden de escribir poesía...
No quiero en tanto ocupar los lugares ocupados,
quiero que esto que se escribe ahora,
sea visto después de mil años,
cuando el nombre de todos mis sueños,
se agiganten como dinosaurios.
Y que esté perdido entre estas mismas calles ya sin nombre,
que nadie sepa de mí, ni aún el vestigio de mi sueño americano,
y que no se puede comprender la rima,
porque muerto todo se murió el vocablo
de los cuerpos medos subo de sopranos
a la voz que antoja tu lirismo dulce
en capaz pestaña de cerrar tus ojos,
mientras haya un Padre que te los conduce
presionar el modo de ahuyentarse en uno
a querer pasearse de llamita a flama,
a encender el fuego de los vencedores
que pelean siempre pero que se cansan...
Si me ven cansado o me ven sin sueños,
no se digan: ¿Qué le habrá pasado...?
Si me ven oscuro, muerto o dislocado
no se asusten: Todo está en sus planes, todo está planeado...
Tengo que salirme porque hay vida afuera,
no viajando lejos, yendo a mi pasado
a cerrar heridas que han dejado huellas,
lanzas como picas para mi costado...
Un amigo mío prepara el camino,
dice que esto es digno de arrepentimiento,
dice que se viene tiempos de molinos,
tiempos de valientes, tiempos para el viento...
más no con sueños de los sueños que se duermen,
sino con los sueños que todavía mantienen las escaleras al cielo,
las grandes sogas para escalar nubes, de aquellas personas que escalan
hay un límite de imaginación, hay una frontera verdadera,
quizás el sobrepasarla hará parir con más dolor
quizás violarla hará que el pavor se imparta en la partera,
y que en el momento de la fuerza nadie tome la mano o sople o calme,
y la vida de un brote nuevo, se extravié. O peor, se pierda.
En Medellín, Colombia una persona conocida llora algunas veces por la noche,
en tanto en Santiago de Cuba, el reflejo del sol de Caribe desconocido
quema la piel de los últimos guerreros honrados que vio el siglo,
en Neuquén, Argentina, una buena madre cuida de sus hermosos hijos,
y entonces, soñar es un elemento cubierto de facilidades.
El sueño invade el Universo,
la pasión de vida sopla con sonrisa.
Me esperan aquí y allá no,
y la comodidad no me deja salir de este teclado,
el tintineo repiqueteante de las células en teclas dispara una melodía,
el qwerty se me vuelve un piano, el ritmo se hace armonía,
y yo que sueño despierto los sueños que no tenía.
Porque estoy vivo, porque estoy soñando
lo viví en poesía.
¿A qué le temo...? ¿A la eternidad...?
¿Cómo termina mi vida, cómo le hago un final perfecto
a esta cosa tan voraz que quieren que compre algunos parricidas...?
No me interesa que los nuevos términos me invadan,
y el cincel del arte emerja en cuestiones técnicas,
no me interesa el por qué está libre el asesino,
sé que la muerte llega, sé que a veces se aproxima...
Sé que viene con su capa negra,
que me observa como a su comida,
sé que cumple para Dios horarios,
que no entienden de escribir poesía...
No quiero en tanto ocupar los lugares ocupados,
quiero que esto que se escribe ahora,
sea visto después de mil años,
cuando el nombre de todos mis sueños,
se agiganten como dinosaurios.
Y que esté perdido entre estas mismas calles ya sin nombre,
que nadie sepa de mí, ni aún el vestigio de mi sueño americano,
y que no se puede comprender la rima,
porque muerto todo se murió el vocablo
de los cuerpos medos subo de sopranos
a la voz que antoja tu lirismo dulce
en capaz pestaña de cerrar tus ojos,
mientras haya un Padre que te los conduce
presionar el modo de ahuyentarse en uno
a querer pasearse de llamita a flama,
a encender el fuego de los vencedores
que pelean siempre pero que se cansan...
Si me ven cansado o me ven sin sueños,
no se digan: ¿Qué le habrá pasado...?
Si me ven oscuro, muerto o dislocado
no se asusten: Todo está en sus planes, todo está planeado...
Tengo que salirme porque hay vida afuera,
no viajando lejos, yendo a mi pasado
a cerrar heridas que han dejado huellas,
lanzas como picas para mi costado...
Un amigo mío prepara el camino,
dice que esto es digno de arrepentimiento,
dice que se viene tiempos de molinos,
tiempos de valientes, tiempos para el viento...
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