martes, 31 de julio de 2012

Atención

El trabajo frente a la poesía es silencio, busca apagar su voz,
como se derrama el fuego debajo del agua
perdiéndose líquidamente danzando en nosotros
integrado a saber que este es su último mes de libertad.


El final, el ocaso, el destino de terminar frente a la vida,
al clímax, al punto de fuga, al lugar seguro
a la presión poderosa del brazo del sol
como si una mano colosal presionara desde arriba.


Vos y yo, lo que pasó en el olvido, lo que pasó ya pasó
vos moviéndote en el agua entonces,
y yo buscando la forma de entrar contigo a la luna
o dónde quieras ir a vibrar, celestial y cautiva.


Pero, si no te encontrás acá,
deberé decirte que no busques
simplemente que tu imaginación se vaya
y sepa que este treinta de agosto se finaliza este libro.


Morir nacer mil noches todavía,
cambiará de tapa, de lugar de vientre
será una obra completa,
un punto de referencia


en donde encuentras lo que quieres,
pero en donde no siempre te gusta.
A veces no te gusta buscarte,
preferirías que diga: para vos...


Cómo si mi ilusión dependiese de tu consigna,
como si mi amor por todas las cosas,
fuera la parte oscura de un imperio
que solo pretende el amor en exclusiva.


No es amor entonces, eso es cárcel.
No es amor entonces, eso es ganas,
no es amor entonces, voluntad,
se va el tren de la estación y sale


sale surcando la noche celeste,
último mes de este sitio gastado,
último mes, de llegar hasta acá.
Agosto treinta cierro el sitio,


todo lo que no hayas leído,
desaparecerá.



Martin Luther King: Discurso "I have a dream" Subtítulos en español


Seguimos, por muchos motivos.

lunes, 30 de julio de 2012

Equilibrio

Vino a visitarme el equilibrio y yo no estaba
trabajó dándole forma a mí energía,
luz que a veces se apagaba
luz que a veces se encendía


estaba el equilibrio de la cordura
con el pensamiento desordenado del hombre triste
verdad que a veces nos salió oscura
verdad que a veces no descubriste


pero estaba el equilibrio adentro mío,
mi lado que estaba muerto, y mi lado que estaba vivo,
y yo me moría un poco,
y a veces estaba vivo...


Se sentó como un jugador de fútbol en el piso de laja sucio
haciendo contra fuerza con los dedos de los pies hacia los muslos
trabándose la postura, sin balancearse
mirándome con lástima, a mí, al brillante desequilibrado
poesía que hace propenso de locura a los despiertos,
poesía que ocupa en arte al corazón de algunos desocupados.


Invierto el rol, le pido que se acerque a besarme los labios cortajeados,
ella es él, yo soy yo, aquellos son nosotros y nosotros finalmente ellos 
suelta la bocanada de humo y se arrima
se lanza en vuelo cortado, besa las nubes, se agita
rompe el esquema, se contrae,
desaparece.


Balance de justicia de palabras duras,
vocación oscura la de los exhortadores,
prefiero besar al enfermo que pedirle a Dios que se mejore,
pero el efecto, la causa y la reacción, el equilibrio,
la concreción, la coherencia,
la paz.


La espalda de una persona,
la contra cara de la felicidad
el puño cerrado, la mano abierta
el sol bañado de lluvia en una mañana mas


el juego interminable de la vida
el desmembrarse de los imperios de otrora
la realidad que no me llama y no me dice
dale querido, ya es hora


no quiero no puedo no tengo
quiero puedo tengo
hago
más o menos
equilibrio.


Amé las cosas del daño elegante
mis misiles fueron fuegos artificiales
y la chimenea de la fábrica de color
cerró sus puertas.


Declaró quiebre intencional con muerte en las protestas
y el silencio de los carneros de siempre de mi corazón
bloqueó las puertas
permaneciendo en situación de toma.
Invadiendo como siempre,
los sectores débiles.


Debería hacer algo un poco más sustancioso en mi vida
que dormir y despertar,
que soñar y escribir,
que pensar y cambiar.


Debería vivir mi vida con equilibrio,
de blanco a negro mil grises,
de negro a blanco,
¿qué dices?


No esperaba que el equilibrio se me presentase armado,
ni esperaba que sea un niño,
ni esperaba que la realidad no le haya dado oportunidades,
mi segunda opción fue decir, es cierto,
es hora de preocuparse.














domingo, 29 de julio de 2012

Nobleza Piccardo

Daban vueltas entorno a un nombre,
una vuelta a lo primero,
luego dos, y así, hasta noventa y cuatro,
trazaba una línea y calculaba,
quizás le parecía mala la convocatoria,
quizás pensó que evitarían el estúpido registro de la fotografía...


Él antes de partir, ya lo sabía,
inclusive creo, antes de nacer, ya se sabía...


Debían conocerse,
debían aprender a leer y a escribir en compañía


Tenía un morral colorido lleno de papel tamaño a4,
porque en esos días, la escuela era el planisferio,
tu mano era mi esperanza y mi brújula,
y tu amistad significaba más que todo lo que tenía.



Eludió siempre el registro de la fotografía.
Hoy que no te tengo en ningún lado,
a veces cierro los ojos y me voy a tu sonrisa.



En Hipólito Yrigoyen al tres mil ya se sabía,
se hablaba de un talento pequeño, de un niño que tenía dolor aquí y allá,
y que sólo se calmaba cuando el dolor se escribía.


Eludiendo siempre quemarnos con una fotografía.
Hoy quisiera tener una, siete, dos, o muchas.
Y decirte, contigo estuve por aquí y por allá.
En una calle por Congreso, en un abrazo en un departamento,
en la luz del Obelisco de la gigante Capital.


Hemos sido únicos, porque entre los muchos que nos querrán leer,
yo sé dónde encontrarte y vos también sabés en dónde me podés ver.
Cerrás los ojos y nos volvemos a ver.

Yo veo las zapatillas de lona y el jean celeste claro,

veo el pelo recogido, y un aro, veo un anillo de muchas alianzas,
veo la pantalla del chat del año noventa y siete,
veo los lunares y las dudas,
veo la paciencia, la espera y la ayuda,
veo una bufanda, veo una murga,
veo tres estrellas, veo la experiencia,
te veo a vos, esa sos vos,
inmaterial y maravillosa,
y ahora desconocida.


Todavía a veces te veo a vos.
En el mate, que lleva siete u ocho años sin respuesta ni cebadura,
en este cambio de yerba que el destino nos alarga,
en esta página que viene ser como la puerta de regreso a la vida,
en este lugar que sin corriente eléctrica ya no funcionaría,
en este abrazo agazapado que me encierra el pecho,
en esta línea de texto libre sin estructura gramatical,
en este momento en que mis palabras son bombas de mortero al cielo,
reclamando de una vez y para siempre gritarte con algún enojo:
¿Por qué te fuiste tan lejos? ¿Por qué te fuiste tan lejos...?


Y en el silencio de la noche, con el frío, porque nos faltó el sol,
con el reloj que espera a que saqués un Camel o un Lucky,
o que mejor me digas: "Vení, vamos al patio que nos vamos a reír..."
vos y yo, amigos desde siempre y de mil momentos más, humeando,
como si hubiéramos sido responsables de la escritura del código humano
del desarrollo de la vida misma en el entorno de la amistad...


Le daré mil vueltas más a tu nombre,
para encerrarme en mi mundo,
la voz en tu realidad,
y que nos quedemos lejos,
a veces solos, sí es mejor;
y en paz.


En abundante Paz.



Eludió siempre el registro de la fotografía.
Hoy que no te tengo en ningún lado,
a veces cierro los ojos y me voy a tu sonrisa.
A veces cerrás los ojos y por dentro los abrías.



Con el abrazo que me faltó te abrazaría esta tarde.


Te extraño amiga.
Te extraño mucho.