lunes, 7 de mayo de 2012

Chacarera de la obediencia

No se obedece por miedo, ni por coacción decidida ni engendrada,
no se obedece por odio, por amor, ni se obedece por nada,
no se obedece por viento, por mar o tierra, o por la mirada,
no se obedece frente al abismo, frente a la infierno o a la montaña...

Qué condición la del hombre, que fue rebelde,
qué condición la del cielo, que se nos pierde,
qué condición en tus manos que ya no quieren,
qué condición más humana que no obedecen.

Si nos fuera la vida en esto,
estaría muerto.
Si nos fuera la vida en esto,
sería nuestro.

Nadie olvida en tres días, ni se olvida de noche, ni se acuerda de día,
nadie olvida el accidente, nadie se olvida a la muerte, nadie se olvida la vida,
no se recuerda un complejo, ni se hace viejo, ni se apetece,
nadie permita que pierdan el Norte claro los que obedecen.

Nadie se levante y diga que ha sido mucho ni ha sido poco,
nadie me diga que ahora está de moda volverse loco,
nadie suponga que he visto que estamos listos para el gran salto,
no me convenzan del tiempo, que hay que vivirlo, que hay que pasarlo...

Puedo decirte todo como lumbrera de velas flacas,
puedo mandarte al hielo o al fuego eterno con la palabra,
puedo callarme ahora y ver que el tiempo destruye o crece,
puedo dejar que el tiempo sea el que ponga lo que obedece...


No se obedece por miedo, ni por coacción decidida ni engendrada,
no se obedece por odio, por amor, ni se obedece por nada,
no se obedece por viento, por mar o tierra, o por la mirada,
no se obedece frente al abismo, frente a la infierno o a la montaña...

Qué condición la del hombre, que fue rebelde,
qué condición la del cielo, que se nos pierde,
qué condición en tus manos que ya no quieren,
qué condición más humana que no obedecen.




domingo, 6 de mayo de 2012

Donde haya Gloria habrá turbulencia.


"Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo
en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren
les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos."
Mt 18.19-20




Donde dos se pusieran de acuerdo, y dijesen tu Nombre,
tu estarás con ellos allí, en el momento preciso, el nuestro es ahora.


Donde haya Gloria habrá turbulencia.


Donde haya Reino verdaderamente, habrá paz,
engendrada en la más hermosa expresión de tu apariencia,
innegable, evocada, preciosa, verdadera.

Todo registro poético derribado a lo nuevo que viniste a darme,

al perdón por la multitud de mis iniquidades,
para ver mis ojos repletos de mentira e injusticia,
a lavarme los pies, a consolarme, a sanarme.


También a devolver mi tiempo perdido.


Para que tomado de la mano de uno,
sepa en uno.
Que vienes a decirme:
"Ten calma,
yo estaré contigo.
No temas, he diseñado con amor esta tormenta,
mañana habrá mas mañanas,
mañana temprano serás mío."


Y te admire, y te adore, y te ame.
Y en el quejumbroso ruido de mi entorno,
se disipen la marea de dudas,
el olor a pasado,
el rencor del oprobio,
la frustración, el desencanto,
y me renueves,
dulcemente como hombre,
preciosamente como príncipe,
y sueñe,
de momento contigo,
en las alas de un águila brillante.


Y me deje llevar por tus caminos,
en la aurora más perfecta que haya visto,
y repita, como un rezo en alabanza,
"Yo soy tuyo y Tu eres mío Jesucristo!"


Noche a noche buscándote inesperadamente en el Libro.
Tu apareces, vienes a mi casa.
Tu en el mínimo susurro de tu Nombre,
no puedes negarte a ti mismo.


Donde caiga la Gloria habrá turbulencia.
Precisamente.
Aquí. Ahora. Allí, donde vos estás.
En nuestro entorno todo se despierta y tiembla.


No quise ir al cumpleaños de Santiago,
sentí no ir, acompañarlo entonces desde casa.
Abrazarlo, como Amigo, respetándolo,
bendecirlo con mi letra, para honrarlo.


Detenido en los sentidos más comunes.
Un regalo, me despierta en la Pastora,
es el canto de las tropas que suceden,
a los tiempos del Renuevo de mi historia.
(Zac 3.1-10)


No sé quién era ayer, pero hoy seguro,
pasó algo en el entorno de mi esfera,
se rompieron los abismos del abismo,
y que el hombre que antes fue, hoy ya no era.





sábado, 5 de mayo de 2012

Conformes (Poesía 100)

No estoy conforme, pasé la frontera, 
guardé la documentación en el bolsillo,
miré para atrás como cuando fumaba,
pero me miré las manos limpias,
ya no me calma el alma un cigarrillo,
el sol se puso sobre la ciudad desconocida,
de frente, gigantesco, aterrador, miró el desierto.


Los anteojos de sol, las zapatillas, las ganas de correr,
enmendarme al asfalto como una lapa, sobreponerme,
tomando la distancia que el hombre necesita.
Sanar heridas estructurales,
permitiéndome que se me propongan nuevas alternativas.


Dejé la necedad del siglo veinte...


Abandoné mis emociones a la suerte,
las solté con el fragor de una locura,
de la euforia racional, de la consciente.


No está demás decir que se me llama,
me dice: "Ey, rocanrol, ¿venís a verme?",
le digo que cambié, que ya no puedo,
el cambio de mi mirada la divierte.
Yo no quiero que se observe ni se mire,
ni se sufra condiciones que proyecten.


Las manos, contra la tela del jean acariciante,
que suben y bajan frotándose magnéticas,
mi pelo, que crece felizmente, con rulos,
que vienen de luces de historias épicas.


Nosotros, partidos,
con la documentación correcta.
Partiendo hacía lejanos lugares comprendidos,
del monte preservando lo que aprendo,
entonces desechamos lo vivido.


Estimo por basura,
por género ordenada,
cuánta cosa dije o hice,
que no usé para agradarle...
La entrego porque quiero dormir suave,
la entrego en el momento de entregarte.


Me guardo el corazón y los papeles, deseando
no encontrarme con el brillo,
de la luz que menean en los labios,
los que muerden delicados cigarrillos.


Fugado.
Como todos los que pasan,
distancia de anunciar lo que he anunciado,
prefiero comprobar que no han querido,
que al bobo, que al mirar, no vio a su lado.


"De sentirme a tu lado, me hará mucho mejor!"
La Renga.







jueves, 3 de mayo de 2012

Sobre el día que viví.

Te envuelvo la comida en una servilleta,
te palmeo la espalda, y te dejo adonde estás.
Mi memoría de muertos de frío se calma,
el corazón se tranquiliza, se desactiva el alma,
yo no pasaré frío. Vos tampoco. Ya comiste.

-¿Verdad?-

Le das a uno, a cuatro, a ocho, a noventa y siete.
Nada parece transformarse. Comen contigo, más su corazón,
[... no está contigo...

Viene el dolor penetrante como una bala de metralla,
se lanza como un bomba de retardo.
La eludo porque soy precavido, (¿será que soy avisado?),
pero no puedo negar lo que hice, no puedo acomodarlo.

Quiero ser como Pascal o como Nietzsche, enfrentándome,
defender la vida con la vida, que es todoloquetengoo,
quiero bajar la bandera de mi orgullo, y verme acabarme,
soportar convivir conmigo mismo, agradecido.
Engrandecido.

Pero de mi época no hay ninguno que venga con la eternidad.
Voy, como, platicamos, oraré profundamente por tu vida.
Mañana saldré de nuevo a equivocarme.
Vos también. Con la seguridad de que es suficiente arrepentirse.

Nada parece transformarse. Comen contigo, más su corazón,
[... parece cuidar lo que el mundo atesora...

Yo me resisto.
Disparo lo que tengo en esta computadora.


Me duele el llanto ajeno, la perversidad del corazón.
Admiro a un papá, Marcelo.
Amo a un padre. Lo bendigo.
Aunque siempre admiro a los papás ajenos.

No odio a nadie en este día.
Salvo al mismo que no encaja adentro mío.
Al único que debería abandonarme,
mi yo, subí la calefacción, qué frío...

Envolveré la comida en dos servilletas.
De esa forma el calor durará dos cucharadas.
Una. Tres.

Volverás a tu casa satisfecha...
Marcharás al fondo del mar,
cargando la piedra,
que sabés te va a matar...

Tono de voz que te sedujo de vaya a saber qué rincón,
de abismo con abismo y agua con agua,
de pelo al viento desplazado en arenas,
de mujeres que ajenas, de propias, de paz.
Alfonsina, te vas.

Y es, fue y será sabio...

Es trágico, poético y pero sabio.
Es nostálgico, antropológico; bizarro.
Es causal, frugal, brutal.
Es un tiro que sale a boca de jarro.

Impresionante, de verdad.
Causa muerte pero no lastima.
No llega a herir. Eso lo vuelve artero,
descansando, pútrido. Anima.

No preocupa hablarle a tu corazón, mujer,
no quiero caminar sin servilletas otra peatonal...
Voy a ponerme anteojos, grandes anteojos,
que sólo me permitan ver mi realidad.

Y admirarte lejana, en lo lejano, soltando tus pies.
Besando tus manos. Conociendo que ayer necesité contigo,
tiempo a solas, amistad, abrigo.
Mocedad, juventud, hombría, todo. Amigo.
Escudero. Capataz. Consejo. Amigo.
 

Simple, no cualitativo. Amigo.
Alegre, no especulativo. Amigo.
Brillante, no fugaz. Amigo.
Hombre, no incapaz. Amigo.
Hermano, no un chacal. Amigo.

De lo que amás. Tu amigo.

No separaré a nadie del camino.
Y muchos volverán a conocerlo a través mío.
 
Aún, el error, como demonio, me persiga,
no puedo ahora, vos sabés, ya no se puede,
es Mayor el que está conmigo.

No podré más entrar en otro cuerpo que no sea el mío.
Perdón.

(Capaz les sirve.
A los que no logren comprender,
el porqué estoy escondido.)
 

Buenas Noches. Buenos Días.
Amigos.