Va un homenaje nuevo
Al murguero trasnochado
Que soñó estando despierto
Los versos de su canción
Aquel que puso el color
En los trajes y estandartes
Que le puso ritmo al baile
Y a su desfile pasión
Yo creo en ese Señor
Que partió ya hace algún tiempo
Buscando tapar agujeros
Para cuidar la salud
Que dejo un sabor amargo
De miedos y de abandonos
En los que fueron primero
y los que quedaron aun
Sin embargo en la hermosura
De esta murga el primer día
Rescata la travesura del murguero trasnochado
Que al guiño de plato y parche
Salta y gira sin parar
En la mente, los recuerdos,
Dentro mío dentro tuyo
Al fin y al cabo de todos
Como ya ha escrito una vez
Una vez de aquella esquina
Al verla pasar de lejos
Brillando en su corazón
Más quisiera agradecerle
Por cada puesta de sol
En que a la murga hizo verso
Por querer llegar primero
Por querer ser el mejor
Por llevar a lo más alto
Nuestra indudable pasión.
Por esperar los febreros
De apliques con mostacillas
Para lucir en un corso
Solo un corso en carnaval.
Lo despido así nomás
Como a Usted se que le gusta
Y NO Olvido que su escuela
Será TINTA PERMANENTE
Su nombre siempre presente
En los Ases del carnaval.
lunes, 11 de julio de 2011
A los pies del árbol el perro
Vuelta de vista y pronto, antemano del cordón, tiembla fragil la bestia.
Ya no es el cachorro cuidado y suave, y entonces todo se olvidó de él.
Mi vista pasa y repara, pero entonces, yo también.
Veo sufrido y de rosca, como atrincherado el perro, como pidiendo piedad,
mi mente se va a la infancia, el amor baja al infierno, y entonces pienso en un arma.
¿Por qué mi cabeza quiere eliminar de ese modo el sufrimiento?
Por qué subiendo de este modo, un gusto ácido eligiría disparar al animal,
pensando acabar el sufrimiento con la muerte del perro.
¿Quién reparará en él? ¿Qué hay de arte en retratar su estampa no jubilosa?
Pienso en poesía oportunista de frases que riman estúpidamente unas con otras,
es martes a la mañana y ya sé, no querés pensar en que la muerte se levantó contigo,
en que el enemigo acecha tras tus pasos, en que tu odio sin Dios, exige cobertura.
Pienso en tanta gente ahora, que me aburro de buscar el dolor, para que tu cabeza pequeña,
mate conmigo ese perro, y que huérfanos corramos hacia la buena nueva.
Claro necesitás o preferís otro mensaje. Nadie quiere escuchar de lo podrido.
Por eso lo podrido sigue ahí.
Cierto personaje hablaba del rechazo al reproche, de lo esquivo de la exhortación,
pero qué es sino. Si no te gusta. Andate.
Y que todo reproduzca idiotas.
Pero vos me eliminás. Perro, me eliminás.
Y traigo la muerte dentro en un perro que más que cansado no se ordena en un camino,
y no quiere desaparecerse en el temblar del frío de una noche a la deriva,
y pienso en cómo conocí el calor, y qué insensible te vuelve el hecho de cocinarte. ¿No?
Pero qué vas a hacer, si no tenés cómo remediarlo. ¿Vas a ir a matarlo, Oh Señor?
Pensá en quitarle la vida, de a palos. Uno tras otro. Imaginate. Ver salir pequeños abandonos,
amontonados entonces en algo ya muerto hace mucho.
Luego crucé la calle, y como una afrenta veloz, un pobre, o mejor, uno más pobre que yo,
... suspiremos...
(que lindo saberse así de afortunado)
... en eso llega la paz...
en condiciones similares a las del perro, con un vaso de Gancia, me preguntó la hora.
Estaba sentado en República del Líbano y Libertad. Hace minutos.
Contado así no parece tan grave.
Qué lindo ser un poeta. Y que todo sea usado para el Arte.
Pensás en por qué Dios te muestra de esta manera la creación.
Todo se guarda en la renuncia al mundo y en la vida de oración.
Al ver a ese muchacho, desperdiciado, enajenado. Pensé en un arma...
Pero era muy temprano. Y es feo ser sensible en ayunas.
"Habrá guadaña, cuando del rebaño
tu cabeza se quiera asomar
así se juega
siempre con trampa
y el que se juega, jugado está.
No hay más tiempo que el que te queda
ésa es toda tu oportunidad
no quieras que otros
sangren tu herida
tu propio siendo, quiere ser ya..."
La Renga.
Ministrado por el enemigo, aún, puedo vivir todos los días perfectamente equivocado.
La diferencia está en reconocerlo. Y pensar en explicarlo.
No sea cosa de que porque entiendo un poco más,
le de a la muerte toda una vida de ventaja.
Ya no es el cachorro cuidado y suave, y entonces todo se olvidó de él.
Mi vista pasa y repara, pero entonces, yo también.
Veo sufrido y de rosca, como atrincherado el perro, como pidiendo piedad,
mi mente se va a la infancia, el amor baja al infierno, y entonces pienso en un arma.
¿Por qué mi cabeza quiere eliminar de ese modo el sufrimiento?
Por qué subiendo de este modo, un gusto ácido eligiría disparar al animal,
pensando acabar el sufrimiento con la muerte del perro.
¿Quién reparará en él? ¿Qué hay de arte en retratar su estampa no jubilosa?
Pienso en poesía oportunista de frases que riman estúpidamente unas con otras,
es martes a la mañana y ya sé, no querés pensar en que la muerte se levantó contigo,
en que el enemigo acecha tras tus pasos, en que tu odio sin Dios, exige cobertura.
Pienso en tanta gente ahora, que me aburro de buscar el dolor, para que tu cabeza pequeña,
mate conmigo ese perro, y que huérfanos corramos hacia la buena nueva.
Claro necesitás o preferís otro mensaje. Nadie quiere escuchar de lo podrido.
Por eso lo podrido sigue ahí.
Cierto personaje hablaba del rechazo al reproche, de lo esquivo de la exhortación,
pero qué es sino. Si no te gusta. Andate.
Y que todo reproduzca idiotas.
Pero vos me eliminás. Perro, me eliminás.
Y traigo la muerte dentro en un perro que más que cansado no se ordena en un camino,
y no quiere desaparecerse en el temblar del frío de una noche a la deriva,
y pienso en cómo conocí el calor, y qué insensible te vuelve el hecho de cocinarte. ¿No?
Pero qué vas a hacer, si no tenés cómo remediarlo. ¿Vas a ir a matarlo, Oh Señor?
Pensá en quitarle la vida, de a palos. Uno tras otro. Imaginate. Ver salir pequeños abandonos,
amontonados entonces en algo ya muerto hace mucho.
Luego crucé la calle, y como una afrenta veloz, un pobre, o mejor, uno más pobre que yo,
... suspiremos...
(que lindo saberse así de afortunado)
... en eso llega la paz...
en condiciones similares a las del perro, con un vaso de Gancia, me preguntó la hora.
Estaba sentado en República del Líbano y Libertad. Hace minutos.
Contado así no parece tan grave.
Qué lindo ser un poeta. Y que todo sea usado para el Arte.
Pensás en por qué Dios te muestra de esta manera la creación.
Todo se guarda en la renuncia al mundo y en la vida de oración.
Al ver a ese muchacho, desperdiciado, enajenado. Pensé en un arma...
Pero era muy temprano. Y es feo ser sensible en ayunas.
"Habrá guadaña, cuando del rebaño
tu cabeza se quiera asomar
así se juega
siempre con trampa
y el que se juega, jugado está.
No hay más tiempo que el que te queda
ésa es toda tu oportunidad
no quieras que otros
sangren tu herida
tu propio siendo, quiere ser ya..."
La Renga.
Ministrado por el enemigo, aún, puedo vivir todos los días perfectamente equivocado.
La diferencia está en reconocerlo. Y pensar en explicarlo.
No sea cosa de que porque entiendo un poco más,
le de a la muerte toda una vida de ventaja.
Decepciones
Aún decepcionado, aún triste. Aún con dolor y aún, en sensaciones que aúnan,
pariendo la tierra en un grito, voy entre celestes, entre ocres, entre otros tantos,
que al canto todavía la oda se suma al pecho de la caricia, y todo, en Arnaud desaparece,
pero a quién?
A quién le escribo, si la decepción lo llena todo, perturbando más que una, aún la mañana y llora.
Vos como un fantasma, vos como una máquina de pedirle a los demás.
Vos sin ni un poco de talento, vos sin un pincel, vos sin un color que te distinga,
te molesta cuando digo la verdad, pero es verdad, y si hay una verdad, hay una lucha.
Explotando. Estás explotando, inutilmente. Sólo porque te querés un poco. Porque te la aguantás. O eso crees.
Decepción.
Que absurda decepción. Qué soledad. Qué escarnio. Que locura.
Hablan de todo. Discuten de todo. Son reacios a la sabiduría, pero no saben.
Nada saben. No saben ni del tiempo, ni de la furia que propone esta semana, tu razón de ser es una locura. Tu presente otro fantasma. Tu futuro la ignominia, y tu pasado es mediocre.
Y yo me miro desde afuera. Cosa que te moleste más.
Vas a la muerte como vamos todos.
Vas al pasado. Y volvés despellejado. Destruido.
Tarde de sábado. Morirte no es la opción.
Y la poesía, es un absurdo. Absurdos.
Cuán espiritual puede ser esta razón.
Todo.
Todo es espiritual. Todo es invisible.
Aún en la letra.
Al medio una palabra. Te está gritando la pantalla.
Quiere salir.
Golpear. Impactar. Discutir. Planificar. Y eso.
Con un empuje bárbaro.
Con unas razones enormes.
Con una dignidad que cabe en pelo.
Con un caracol que se distrae.
Con un pasado aberrante.
Con una sed asesina.
Con unos corajes desfallecidos.
Cansados.
Aún con la misma letra.
Quería irme pero el entorno se quedó a vivir.
Y el movimiento me arruinó la tarde.
Decepción, verdad.
Aún decepcionante!
pariendo la tierra en un grito, voy entre celestes, entre ocres, entre otros tantos,
que al canto todavía la oda se suma al pecho de la caricia, y todo, en Arnaud desaparece,
pero a quién?
A quién le escribo, si la decepción lo llena todo, perturbando más que una, aún la mañana y llora.
Vos como un fantasma, vos como una máquina de pedirle a los demás.
Vos sin ni un poco de talento, vos sin un pincel, vos sin un color que te distinga,
te molesta cuando digo la verdad, pero es verdad, y si hay una verdad, hay una lucha.
Explotando. Estás explotando, inutilmente. Sólo porque te querés un poco. Porque te la aguantás. O eso crees.
Decepción.
Que absurda decepción. Qué soledad. Qué escarnio. Que locura.
Hablan de todo. Discuten de todo. Son reacios a la sabiduría, pero no saben.
Nada saben. No saben ni del tiempo, ni de la furia que propone esta semana, tu razón de ser es una locura. Tu presente otro fantasma. Tu futuro la ignominia, y tu pasado es mediocre.
Y yo me miro desde afuera. Cosa que te moleste más.
Vas a la muerte como vamos todos.
Vas al pasado. Y volvés despellejado. Destruido.
Tarde de sábado. Morirte no es la opción.
Y la poesía, es un absurdo. Absurdos.
Cuán espiritual puede ser esta razón.
Todo.
Todo es espiritual. Todo es invisible.
Aún en la letra.
Al medio una palabra. Te está gritando la pantalla.
Quiere salir.
Golpear. Impactar. Discutir. Planificar. Y eso.
Con un empuje bárbaro.
Con unas razones enormes.
Con una dignidad que cabe en pelo.
Con un caracol que se distrae.
Con un pasado aberrante.
Con una sed asesina.
Con unos corajes desfallecidos.
Cansados.
Aún con la misma letra.
Quería irme pero el entorno se quedó a vivir.
Y el movimiento me arruinó la tarde.
Decepción, verdad.
Aún decepcionante!
Sin Título 0004
Negrura del solar de la manzana, estupidez que recae sobre mis hombros, desgarrando toda mi mentalidad humana. Ser igual que los demás han sido, siendo, distinto, queriendo. Odio.
No puedo escribir en verso porque el enemigo se sienta sobre lo que pienso,
no puedo desmaterializarme, correrme, santo cielo, fugarme.
Soy PROTESTANTE. LUTERANO. CRISTIANO. OLVIDATE.
Vengo de dónde vos venís, aunque parece que de dónde vos saliste, te olvidaste...
Es un esquinero multicolor, propicio para el fasito dominguero y el picado entre amigos,
pero no. Eso es pecado. Eso está mal. Eso es del diablo.
Basta, escribamos algo luminoso, hablemos de los clavos que traspasan las manos,
hablemos de la condena de un joven por pensar, hablás de mí, hablás de Esteban,
hablá de la muerte primera, hablá del amanecer segundo, habla. Dale. Hablá. Hablá turro.
Dónde están? Si estos también te van a dejar solo. Estos no son. Estos tampoco.
Se les nota en la alegría de su esencia. Quieren ser felices ellos, por eso no ven que la felicidad es comunitaria.
Habrá que morirse. Apenas, o del todo. Entonces. Otras cosas.
Orando. Siempre Orando o lo que es peor, oracionando. Casi pongo una u entre o y o.
Hoy denuncia de los tigres las aberraciones de la noche.
Un joven desde un garage llegó al mundo, otro desde una habitación. Será que vieron que había capacidad en las manos.
De qué visión me hablan. Dios mío. Cuán mediocre es el humano. Santo Cielo.
Veo las migas con las que se conforman. El fango dónde se revuelcan. Y no corro la vista de Dios.
Por eso intento crecer.
Pero, si crecer es pisarte la cabeza?
Si uno oraciona para un lado, y otro para otro. Si hago notas para mí. Solamente para no olvidarme.
Solamente para entender que además,
soy PERONISTA, MURGUERO. Date cuenta de que te vas a tener que ir Akenatón.
Si a la noche me duele la muela y a la mañana me duele la dignidad.
Qué bien que cocina tu madre. Qué lindo te quedó el pelo.
Qué lejos estamos. Mi Dios. Qué lejos. Nací para este momento.
Hasta que me adelanto. Y por eso me pierdo. Si me sigo a mi mismo. Me pierdo.
No puedo escribir en verso porque el enemigo se sienta sobre lo que pienso,
no puedo desmaterializarme, correrme, santo cielo, fugarme.
Soy PROTESTANTE. LUTERANO. CRISTIANO. OLVIDATE.
Vengo de dónde vos venís, aunque parece que de dónde vos saliste, te olvidaste...
Es un esquinero multicolor, propicio para el fasito dominguero y el picado entre amigos,
pero no. Eso es pecado. Eso está mal. Eso es del diablo.
Basta, escribamos algo luminoso, hablemos de los clavos que traspasan las manos,
hablemos de la condena de un joven por pensar, hablás de mí, hablás de Esteban,
hablá de la muerte primera, hablá del amanecer segundo, habla. Dale. Hablá. Hablá turro.
Dónde están? Si estos también te van a dejar solo. Estos no son. Estos tampoco.
Se les nota en la alegría de su esencia. Quieren ser felices ellos, por eso no ven que la felicidad es comunitaria.
Habrá que morirse. Apenas, o del todo. Entonces. Otras cosas.
Orando. Siempre Orando o lo que es peor, oracionando. Casi pongo una u entre o y o.
Hoy denuncia de los tigres las aberraciones de la noche.
Un joven desde un garage llegó al mundo, otro desde una habitación. Será que vieron que había capacidad en las manos.
De qué visión me hablan. Dios mío. Cuán mediocre es el humano. Santo Cielo.
Veo las migas con las que se conforman. El fango dónde se revuelcan. Y no corro la vista de Dios.
Por eso intento crecer.
Pero, si crecer es pisarte la cabeza?
Si uno oraciona para un lado, y otro para otro. Si hago notas para mí. Solamente para no olvidarme.
Solamente para entender que además,
soy PERONISTA, MURGUERO. Date cuenta de que te vas a tener que ir Akenatón.
Si a la noche me duele la muela y a la mañana me duele la dignidad.
Qué bien que cocina tu madre. Qué lindo te quedó el pelo.
Qué lejos estamos. Mi Dios. Qué lejos. Nací para este momento.
Hasta que me adelanto. Y por eso me pierdo. Si me sigo a mi mismo. Me pierdo.
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